23 septiembre, 2016

Primavera en el barrio

Hace unos meses encontré este video y supe que tenía que estar en el vecinito. No sólo porque desde niña amo a Snoopy, sino porque el video es PRIMAVERA. Así, en mayúsculas. 
Conforme avanza la canción, el blanco y negro inicial queda atrás y da paso al color. El ritmo y los personajes tiernos que aparecen por ahí se encargan del resto.
Ya es hora, vecinitos.
Sáquense la modorra de encima. 
Llegó la primavera! 


Feliz viernes y feliz cambio de estación!

20 septiembre, 2016

Todas aman a: Hugh Jackman


Cualquiera podría enamorarse de Hugh Jackman a primera vista y lo entenderíamos. Alto, de porte atlético, australiano, galán, actor, superhéroe, con aptitudes probadas y suficientes para el baile y el canto y la lista de atributos podría seguir. A pesar de tener todo para impresionar, Jackman es ese hombre de perfil bajo al que no se le conocen escándalos. Está casado desde 1995 con la actriz Deborra Lee Furnes que le lleva una marcada diferencia de edad. Adoptaron dos niños y desde los 90 conforman una de las parejas más sólidas y estables del espectáculo. ¿Quién querría soltar por ahí un marido como Jackman? No sólo entendemos a Lee Furnes, la aplaudimos.
Además de su belleza innata, Jackman da buen tipo. Todas lo aman: madres, hijas, tías, abuelas y por supuesto, la vecinita de enfrente. 

Sepan disculpar pero no haré mención a su porte peludo ni a sus cuchillas de superhéroe  porque para este barrio Hugh no es Wolverine, es un importante miembro de la alta sociedad británica en una de Woody Allen, es un duque que enamora a Meg Ryan y es un mujeriego que cuida a Jane, su compañera productora en un canal de televisión.
Ninguna de las películas elegidas es descollante. Ninguna fue un éxito abrumador. Este post no evalua la calidad de las mismas, sólo refiere a un Jackman irresistible que vale la pena ver y volver a ver para creer que alguien así, en algún lugar de Australia, existe.

Pasen y lean la versión azucarada de Hugh Jackman, el varón fiel.

Scoop

¿A quién le importan los trucos de magia que se empeña en hacer Woody Allen cuando Hugh Jackman aparece en pantalla? En 2006, el galán se enamoró de Scarlett Johansson en Scoop, y nosotras de él, o mejor dicho de Peter Lyman, un high class londinense que oculta una personalidad serial killer. En las sombras será "El asesino del Tarot". ¿Jackman asesino? Ni así le tenemos miedo.
Scoop es la búsqueda de una primicia y Sondra (Scarlett Johansson), periodista principiante, es la elegida y quien deberá husmear cual sabueso las pistas que la lleven a desenmascarar al asesino y difundir la primicia que un conocido periodista fallecido no llegó a publicar. Sondra, con brackets y gafas sin onda, conquista a Peter Lyman. Su coequiper será Sidney (Woody Allen), un mago berreta que, aunque temeroso y poco jugado, la acompañará en la aventura.

Scoop aplica para pasar el rato, sobre todo, para ver a Jackman enamorado y suspirar cuando le suplique a Scarlett que se quede a dormir con él, que hace ricos desayunos, que va a llevarla a un concierto de la Filarmónica y que hasta le enseñará a pescar en su tiempo libre.
A Scarlett le toca la difícil tarea de dejarse seducir y jugar al gato y al ratón con el galán.
Cualquiera de nosotras hubiera hecho el esfuerzo.
Aún, con un Jackman asesino.

Kate and Lepold

En el barrio amamos Kate and Leopold porque - entre otras cosas - incluye al mejor Jackman: romántico, vestido de caballero y perdido en el tiempo. Leopoldo es un caballero de época de fines del siglo XIX, habla y escribe como en una novela de Jane Austen y ostenta el título nobiliario de Tercer Duque de Albany, aunque venido a menos ya que nada queda de la fortuna familiar, y por ello y una imposición familiar deberá casarse con una mujer de fortuna, pero con sus modales, su encanto y un accidente de por medio dejará de lado la obligación familiar y conquistará a una de las musas del barrio: Meg Ryan.

La historia de Kate and Leopold es una fantasía romántica con salto temporal que va del año 1876 al 2000 e inicia con Stuart, ex novio de Kate, cuando descubre un portal al año 1876. Allí está Leopold, infeliz y aburrido, a punto de anunciar su compromiso con la ricachona cuando la curiosidad lo lleva a perseguir a Stuart que registra todo lo que lo rodea. La persecución deviene accidente y Leopold termina inconsciente en el sillón de Stuart, en Manhattan, en un mundo moderno donde existen tostadoras y lavavajillas. Leopoldo debe asimilar los avances de la época en la que cayó accidentalmente pero también se hace un tiempo para conquistar a su vecinita, Katherine, una mujer ejecutiva y escéptica que cree haber perdido sus mejores años al lado de su ex novio. La historia le demostrará lo contrario. 
Como buen caballero, Leopoldo es capaz de perseguir a un ladrón, a caballo, en Central Park. Es cortés, sabe qué flores deberá obsequiar a una dama que se pretenda conquistar, autofabrica una pluma y escribe una invitación con una caligrafía perfecta, cocina y prepara una cena para Kate en la terraza del edificio, contrata a un violinista callejero para la velada romántica, la lleva en brazos a la cama, la arropa y prepara desayunos con frutillas y mascarpone. Por otro lado, Kate hace lo que mejor sabe hacer: se viste bien, lleva un buen corte de pelo y sus mohines encantadores de siempre. Junto a  Leopoldo escucha Moonriver, la canción de Desayuno en Tiffany's y le anticipa que la historia de amor del príncipe Charles y Lady Di es una advertencia para no vivir y creer en los cuentos de hadas.
Finalmente, la vida tiene otros planes para ella que no vamos a develar acá, aunque ya se imaginan.
Kate and Leopold es romance puro y Jackman el caballero perfecto.
Cabe destacar como bonus el tema de Sting que suena en los créditos finales. Imperdible.

Someone like you

Someone like you es una película injustamente olvidada, no sólo porque incluye a Hugh Jackman sino porque buena parte de ella es casi un himno al feminismo y está basada en el bestseller Fauna conyugal de Laura Zigman, uno de los tantos libros de la movida chik-lit. Si lo desean, pueden revisitar el post ACÁ.

Jane Goodale (Ashley Judd) es productora en un programa de televisión en NY. Cuando Ray (Greg Kinnear) el nuevo productor ejecutivo proveniente de Washington se suma al equipo, Jane se enamora y Ray deja todo por ella. El romance prospera hasta que a Ray se le ocurre terminar abruptamente la relación. Aturdida por el dolor y la sorpresa, Jane intenta explicarse el comportamiento inmaduro del hombre moderno y lo compara con el de ciertos animales machos. Casi como un hobby, la protagonista se vuelve una estudiosa en el tema, compartirá sus teorías sobre "la vaca vieja y la vaca nueva" con su mejor amiga (Marisa Tomei) que, como tal, no hará otra cosa que arengarla en la misión. El animal de laboratorio será Eddie (Hugh Jackman), su compañero de trabajo, tan banana como irresistible, que además será su roommate cuando Jane no tenga dónde ir a vivir. Juntos compartirán el loft del galán, quien es capaz de hacer una aparición de madrugada, en calzones, y picotear comida china fría con su compañera. Cuando Jane decida sacarse la careta de mujer superada y llore desconsoladamente el abandono de Ray, allí estará Eddie para abrazarla y decirle palabras amables y amorosas. Eddie también es ese hombre que cuando Jane tenga el rimel corrido de tanto llorar la llevará a un bar a tomar una cerveza y le dirá unas cuantas verdades en la cara, aunque duelan. Y es el mismo que se reirá con ella de las desgracias e intentará besarla en el countdown de un fin de año solitario.
Alguien como tu es una película del año 2001 que no pasa de moda y Jackman confirma que puede con Ray y con quien sea.

Por último,  hace unos años Jackman audicionó para calzarse el traje de James Bond, pero perdió la partida contra la nada misma, osea, Daniel Craig. 
Mientras escribo este post entiendo que Jackman nunca podría ser James Bond simplemente porque no está en su esencia. ¿O acaso existe una versión sensible y amorosa de Bond y nunca me enteré? 
Jackman podrá ser Wolverine y usar cuchillas que lastimen, pero también es ese hombre que seca tus lágrimas y te invita una cena romántica en la terraza de un edificio. No se olviden de eso.

Bond, James Bond, nunca podría hacer lo mismo. 
Ustedes eligen. 

09 septiembre, 2016

Paréntesis pre - primaveral


Les debo posteo del viernes, este es sólo un aviso parroquial.
Les debo el posteo del Todas aman a de Septiembre.
Les debo mil cuentos para contarles,
pero más me debo unas vacaciones.

El barrio baja la persiana por una semana y retoma su actividad la semana de primavera.
Nos volvemos a encontrar en unos días.
Prometo posteos futuros llenos de música, color, salidas, cosas ricas y energía renovada.

Hasta la vuelta, vecinitos!
Gracias por estar siempre.

06 septiembre, 2016

Chapman y el impulso de soltar


Chapman está triste. Su abuela está muriendo y ella está en la cárcel, cumpliendo su condena, esperando le otorguen un permiso de dos días para salir y despedirse. No quiere pensar en el desenlace inevitable, en sufrir una nueva pérdida y entonces mientras esperan que los guardias realicen el conteo de reclusas,  su compañera y roommate Red le da un consejo:

Chapman: - Estoy intentando hacer como tú. Ser fuerte. Sufrir en silencio. Como esa frase que decía "Aférrate con fuerza y suelta con ligereza".

Red: -¿Qué dices?

Chapman: - Algo que dice Clive Owen en la película Croupier.

Red: -¿Se supone que eso es un consuelo?

Chapman: - Seguramente lo sería si te lo dijera Clive Owen.

Red: - Al carajo con Clive Owen. Nunca sueltes. No hasta que no quede alternativa.


(Orange is the new black, Season 2)

No se qué va a procesar mi cabeza cuando termine de ver Orange is the new black pero estoy segura que quedarán este tipo de frases, diálogos y reflexiones dando vueltas. Hace poco más de un mes, citábamos ACÁ la lección del mandala de la primer temporada. Ahora, volvemos con un consejo de Red, uno de los mejores personajes de la serie. De hecho, si no les gusta Red no va a gustarles Orange. Van de la mano.  
Orange no es para todos y todas. No es una serie "para pasar el rato". No es pochoclera. No es un drama shakespereano ni una comedia de Woody Allen, pero está tan buena...

Están advertidas. A veces, soltar no está tan bueno, pero otras veces...es genial.
Ustedes sabrán si soltar o no cuando llegue el momento.

Consejo de Red
(y la vecinita de enfrente)

Si quieren ver Orange is the new black pueden ver todas las temporadas en NETFLIX.

02 septiembre, 2016

Do you remember?


Como ya saben, la vecinita inaugura con música el inicio de un nuevo mes en el barrio.
Septiembre me planteaba tres opciones, pero sólo una de ellas me hacía bailar, y el mes de la primavera invita a despabilarse y pensar que los días más luminosos están a la vuelta de la esquina. Entonces, cuando el sol tibio y aún soportable de la nueva estación llegue para quedarse, todo será mejor.
Por todo ésto, porque es viernes y porque saben que uno de mis placeres inconfesables y culposos es la música disco, recibimos Septiembre con unos grandes exponentes de la pista y tema alusivo al mes.

Feliz viernes! 
A bailar!

31 agosto, 2016

Resumen Agosto: Todos los posteos todos


Vecinitos!

A partir de este mes, el vecinito de enfrente ofrece un nuevo servicio.
Si acaso se les pasó por alto algún posteo, sepan que a fin de mes podrán encontrar tooodos los temas tratados en los links que siguen a continuación.
A saber:

Si quieren volver a escuchar una linda canción, vayan ACÁ

Si quieren saber qué leí, que escuché y qué serie me fascinó en Modo Invierno, vayan ACÁ

Si no se quieren enamorar de mi, vayan ACÁ

Si quieren repasar una y mil veces 10 buenas razones para ser gelatina, vayan ACÁ

Si quieren ser adultos y crecer conmigo, vayan ACÁ

En cambio, si quieren ser niños por siempre, vayan ACÁ

Si quieren celebrar y comer Cremona, vayan ACÁ

Y si quieren ser testigos del duelo Bradshaw vs. Horvath vayan ACÁ y ACÁ


Nos vemos en Septiembre!
Y gracias siempre por pasar por el barrio...

Los quiere,
la vecinita

30 agosto, 2016

Bradshaw - Horvath: el duelo final

Después de pensar, escribir y recordar capítulos, la vecinita tiene claro que existen tantos motivos para amar a Carrie Bradshaw como a Hannah Horvath. 
Pasen, lean y saquen sus propias conclusiones del duelo final: Horvath -Bradshaw. 

El depto
  • Carrie Bradshaw ES ese departamento que amamos en el Greenwich Village, en NY. Es luminoso y femenino. Carrie es salidora pero también pasa tiempo en su casa. Hay capítulos en los que se apoltrona a ver películas en ese sillón noble que hizo Aidan. También adora sentarse frente a la ventana, mientras escribe sus columnas para el diario, y por supuesto, ese guardarropas envidiable que se lleva todos los premios. Aunque la palabra "Moda" está presente en cada rincón del depto de Carrie, no deja de ser cálido. Allí, Mr. Big pasó algunas noches y también vivió Aidan. Es el mismo depto que Carrie abandona para seguir a Baryshnikov a París y el que debe abandonar en la película, cuando Big compra el obsceno penthouse y la magia del depto de soltera queda en el olvido. Por otro lado, el depto de Hannah es lo opuesto al de Carrie Bradshaw; y está bien que así sea porque ahí no vive la fashionista Carrie y sus diseños de autor, sino Hannah y su desorden. En el depto de Hannah hay color, sin embargo parece oscuro y descuidado. Ésto no significa que no esté lleno de vida, por el contrario, mucha gente pasa por allí. Durante la primer temporada, Hannah convive con su amiga Marnie. Luego vendrá su novio Adam y después su ex novio y amigo gay Elijah. Es un departamento que recibe amigos, donde se hacen comidas y se recibe a padres. Hay algún detalle deco, algún mueble vintage que está bien, pero claramente ese espacio no es importante en Girls. Veredicto: El depto de Bradshaw es el ganador, no sólo por el buen gusto sino porque es tan importante como el mismísimo Mr. Big. A tal punto que su fachada es fotografiada por miles de turistas que pasan por NY.
La mudanza
  • Cuando Carrie Bradshaw decide dejar NY lo hace por amor. No sólo deja atrás a la Gran Manzana sino también a Big, a su depto y a sus amigas. Todo por París y su novio Baryshnikov. La oferta era tentadora pero, por más Torre Eiffel de fondo, la mudanza y el romance no funcionan. Cuando Hannah deja su depto en Brooklyn lo hace por una cuestión profesional: se va a hacer un posgrado a Iowa. No sólo deja ese depto desordenado del que hablamos en el punto anterior, también a sus amigas y a su novio Adam que está en un punto alto de su carrera como actor. La protagonista de Girls, igual que Carrie, encara con entusiasmo e ilusión esa nueva etapa en su vida pero las cosas tampoco le salen bien. Veredicto: las dos intentaron una nueva vida y por distintos motivos, no funcionaron fuera de su lugar de pertenencia. Si es por elegir un lugar, Carrie escaló alto de NY a París sin escalas. Lo de Hannah es más modesto, apenas cruzó algunos Estados (Brooklyn - Iowa), sin embargo, en Girls el equivalente a la experiencia de Carrie en París lo vive el personaje de Shoshana en Japón, pero eso es tema de otro post. En definitiva, votamos a Carrie y nos solidarizamos con todas las desgracias que le toca pasar en la Ciudad Luz. 
Las salidas
  • Carrie Bradshaw y sus amigas frecuentaban únicamente lugares fashion, lugares donde la gente hacía cola para entrar. Las chicas de Manhattan nunca esperaban, eran demasiado VIP para estar en una lista de espera. Ya sea gracias a los contactos profesionales de Samantha como RR.PP. o sólo por ser bonitas y llamativas, se ganaban el ingreso al club de moda, la primera fila en la Fashion Week o conseguían una mesa en el restaurant donde todo NY quería ir a comer. Por el contrario, Hannah y sus amigas son indies. Van a lugares under a escuchar bandas o a fiestas organizadas en casas particulares. Si acaso las vemos en algún bar, son de esos en los que los tragos se toman en vasos de plástico (como en la foto) y el porrón de cerveza se toma del pico.  Veredicto: Una de cal y una de arena. Nos gusta el glamour en Sex & the City y lo trash en Girls.
El mejor amigo gay
  • Stanford es el mejor amigo gay de Carrie. Es cariñoso, sensible y más bueno que el pan. Es casi un muñeco de peluche, incapaz de hacerle mal a nadie. Nos da un poco de ternura porque es más bien torpe para encarar a alguien, en parte, producto de su inseguridad. Generalmente no se viste bien y nos llama la atención cómo alguien como Carrie no pueda asesorarlo mejor en el tema. Dejando de lado la frivolidad, nos parece imperdonable que al creador de la serie no se le haya ocurrido una historia mejor para Stanford que juntarlo con su opuesto, Anthony, recién en la olvidable segunda parte de la película de Sex & the City. Claramente, Anthony no era la mejor opción para Stanford, no sólo por caer en lo fácil del tema de los opuestos que se atraen, sino porque no son personajes compatibles. No había química. NADA. La NO historia de Stanford en Sex & the City es un punto flojo de la serie. Por tantos años de fidelidad junto a su amiga Carrie, él se merecía más respeto y no una paparruchada como la de la boda de blanco y Liza Minelli. Una vergüenza.
  • Señores de Sex & the City: saquen lápiz y papel y aprendan de Lena Dunham. Con un poco de suerte, si se atreven, acaso puedan crear un personaje como Elijah, el mejor amigo gay de la protagonista. Allí donde Stanford era un personaje ocasional en Sex & the City, Elijah es tan protagonista como el resto de las chicas en Girls, y cuando no está ¡lo extrañamos! Girls es más Girls con Elijah. No es un secundario. Elijah es una loca mala, lo opuesto a Stanford. Sin embargo, y a pesar de su lengua venenosa, es un dulce de leche que busca enamorarse. Su autora le da el gusto en la quinta temporada y le consigue un candidato encantador. No voy  a spoilear nada porque vale la pena ver el romance de Elijah y la evolución de su personaje. Algo similar pasa con Adam y con muchos de los personajes de Girls. Lena Dunham tiene un talento especial para contar historias y lograr que sus personajes no tan friendly terminen encandilándonos. Digan y piensen lo que quieran: Es un talento. Una grosa. No puedo evitarlo. A diferencia de lo que contaba con Sex & the City, acá se nota el cariño y el respeto con el que Lena trata al personaje de Elijah. Y nos encanta! Elijah puede ser muy cruel pero también es el único que viaja a Iowa a animar a su amiga, el que va a escucharla siempre, el que va a consolarla cada vez que se pelee con Adam y el que descontrole con ella en un boliche cuando quieran aturdirse de sexo, drogas y música electrónica. Veredicto: voto cantado: Elijah es lo más y Horvath gana el punto.
Los padres
  • Hay una sola foto y tiene una explicación: Sex & the City no incluye a los padres de ninguna de las protagonistas. No sólo nunca se muestran, ni siquiera se habla de ellos. Es como si no existieran. Nunca supimos por qué. Quizá, nunca nos lo preguntamos hasta ahora. Es una falla? Es innecesario? Podemos discutirlo o podemos ir directamente al grano y reconocer que Lena Dunham supo equilibrar las problemáticas de un grupo de amigas en la crisis de los 30, el crecimiento, la búsqueda de una pareja, la crisis vocacional y entre tantas otras cosas, el vínculo con sus padres. Mamá y Papá Horvath son un plato fuerte. Si nunca vieron Girls y gracias a este post están reconsiderando la idea (ojalá), sepan que van a adorarlos. Les doy mi palabra. Son una parte muy importante en la serie y en la vida de Hannah. También aparecen los padres hippies de Jessa (Rossana Arquette es su madrastra), brevemente los padres de Shosh y nunca mejor elegida la mamá de Marnie, la regia Rita Wilson (esposa de Tom Hanks en la real life). Y hay una apostilla final: un capítulo adorable en el que conocemos a la abuela de Hannah y amamos a Lena por elegir para ese rol a la viejita June Squibb, actriz fetiche de Alexander Payne, uno de mis directores favoritos. Veredicto: no me dejan opción. Me encantan los papás de Hannah. 
Las amigas
  • Voy a ser breve porque este post es sobre Hannah y Carrie y no sobre el grupo que acompaña, pero al mismo tiempo, es inevitable hablar de las amigas. Como casi todo el mundo, vi Sex & the City hace varios años y fue una de mis series cabecera. Me encanta Carrie y sí, sólo Carrie. Pensaba que me gustaba Charlotte (el resto nunca me gustó demasiado) pero si hoy escucho alguno de sus parlamentos soy capaz de romper el televisor. Y esto pasa si se les ocurre ver Girls. No se trata de una cuestión generacional sino del abordaje de cada uno de los personajes. No se bien cómo pero Jessa, Shoshana y Marnie se volvieron muchísimo más interesantes que Samantha, Miranda y Charlotte. Sólo Carrie Bradshaw me parece perdurable en el tiempo que, para los fines de este post, es lo que más nos interesa. Carrie tiene magia y es capaz de llevar delante la serie, no así el resto. Seguramente, pasa algo parecido en Girls. Nadie como Hannah puede tirar del carro, pero la construcción de sus personajes es más sólida, más interesante, más cruda, más real y descarnada. Veredicto: a veces, las cosas más inesperadas pueden pasar. Samantha, Charlotte y Miranda son más regias y se visten mejor pero Jessa, Marnie y Shosh son más ricas que un vestido de Dolce & Gabanna. Mi punto para Girls
El plan B
  • Ahora sí, déjenme pegarle un par de cachetazos a la Bradshaw. Como anticipara, la vecinita admite cierta debilidad por Aidan, el plan B de Carrie ante tantos desplantes del Señor Big. Si bien sabemos que la historia estaba perfilada para que Carrie se quedara con Big, su novio Aidan fue un caso especial, y tanto fue así que su creador incluyó a este personaje en dos temporadas. Carrie sale con Aidan en la segunda temporada y se reencuentran en la cuarta, pero no sólo se trata de una segunda vuelta. Hay una convivencia de por medio y una proposición de casamiento amorosa y romántica, como es Aidan. El plan B de Carrie es un tipo noble, emocionalmente opuesto a Big. Es un novio bueno, sexy y responsable. Diseña muebles y ¡tiene un perro! Carrie no sólo no simpatiza con el perro que le muerde los zapatos carísimos, sino que termina agobiada por Aidan. No soporta que él prefiera quedarse un viernes a la noche, en el sillón, comiendo pollo frito ni tolera sus manías masculinas de acumulador de frascos vacíos de desodorante. Mucho menos que le pregunte apenas pasa el umbral de la puerta de casa cómo fue su día...en fin, ya sabemos que Carrie debe terminar con Big, pero su historia con Aidan es una luz en la serie y nos parte el corazón. Y sí, si todavía no se dieron cuenta, formo parte del club de Aidan. Forever.
  • Hannah Horvath también tuvo un plan B llamado Fran. Con menos carisma, Fran es una versión principiante de Aidan. Es un tipo decente, cariñoso, con intenciones serias y sobre todo, ama a Hannah con todos sus vicios y sus cosas retorcidas. Sin embargo, cuando Fran aparece en la historia y en la vida de Hannah sabemos que las cosas no van a funcionar. Estamos esperando que Hannah meta la pata una y otra vez y eso sucede. Más de una vez. Es cierto que a Fran no sólo le falta carisma sino también personalidad. Está lejos de hacerle sombra a su rival, Adam. Como dije en la primera parte de este duelo, Adam es un tipo difícil, igual que Hannah, pero con mucha personalidad y ahí, el plan B pierde como en la guerra, se cae a pedazos y Hannah se aburre y las cosas no funcionan, pero en el fondo hubiera sido lindo que le funcionaran. Veredicto: Aunque queramos matar a Carrie, nuestro corazón está con Aidan.

 Conclusión

¿Alguien lleva contabilizados los puntos? ¿Cuántos para Hannah y cuántos para Carrie? Olvídense de la competencia. Amamos tanto a Bradshaw como a Horvath. La primera llegó hace tiempo y nos hizo amar NY, entre tantas otras cosas. La segunda llegó de casualidad, en un momento justo de mi vida y fue una hermosa sorpresa. Hoy, quizá me siento más cercana a Horvath de Girls pero soy capaz de engancharme en algún zapping con cualquier capítulo de Sex & the City y recordar cada detalle. Eso sólo puede pasar con una gran serie y un mejor personaje, como Carrie.
A simple vista puede que sean el agua y el aceite, pero en el fondo de la superficie las dos nos contaron historias de amistad, metidas de pata y grandes amores. Y entonces, el veredicto es único y universal: Amamos a las dos.

Gracias por tanto.

23 agosto, 2016

¿El agua y el aceite? Primera parte


Nunca escribí un post sobre Sex & the City. Hagan la prueba y revisen la etiqueta Series o Personajes. Van a encontrar fotos de Carrie y sus amigas y menciones a su ex novio Aidan (una debilidad de la vecinita), pero nunca un post propio a esa serie que durante cinco años nos contó la vida de Carrie Bradshaw y compañía, su amor por NY y sus idas y vueltas con Mr. Big. 
Girls tampoco tiene un post, pero lo tendrá. La noticia fue preanunciada hace unos meses, cuando una noche de embalaje se me ocurrió poner de fondo la serie creada, protagonizada y escrita por Lena Dunham. Esa misma noche supe que Girls merecía un lugar en el blog y no era un mero ruido de fondo. En el barrio se espera una nueva temporada de Girls con esa mezcla de ansiedad y nostalgia de saber que cuando Hannah y sus amigas vuelvan a la pantalla será el final de serie. 
Están avisados: Girls tendrá post propio, y además consta en actas que será debidamente incluida en el balance serial 2016. Sin embargo, nobleza obliga, es necesario aclarar que no se puede hablar de Girls sin hablar de Sex & the City. Entonces se me ocurrió, ¿por qué no escribir sobre mis amigas Carrie Bradshaw y Hannah Horvath?
¿Son bandos opuestos o son dos caras de una misma moneda? Como su título lo indica ¿son el agua y el aceite? ¿Son incompatibles o se puede bancar a ambas? ¿Se traiciona a una si se banca a la otra? ¿La rivalidad Bradshaw - Horvath les parece imposible? 

Pasen, lean y saquen sus propias conclusiones!
  • Carrie Bradshaw nos cuidó. Si bien no siempre la pasó bien, su visión de las cosas es más amable, menos neurótica y menos enroscada. La vida con Carrie se ve bien desde unos tacazos y gafas color rosa. Hannah Horvath no sólo no nos cuidó, sino que nos mostró que el camino a la felicidad, o a lo que queremos alcanzar, puede estar lleno de escollos. Lo bueno es que Hannah conoce algunos atajos interesantes y a veces, logra correr algunas piedras del camino. Eso sí, las gafas color rosa quedaron pisoteadas entre las piedras. Con Hanna hay que ir camuflada. Veredicto: Sería bueno un equilibrio entre ambas, no les parece?
  • Durante cinco años Carrie Bradshaw nos dio una masterclass de glamour. Aunque a veces no coincida con nuestro gusto, sabemos que sólo ella es capaz de llevar un tocado de pájaro en la cabeza con la misma gracia con la que lleva una remera de Mickey con saco de vestir y stilettos. Hannah es la antítesis de Carrie. Rara vez aparece en un capítulo de Girls comprándose ropa. Es capaz de salir en piyama y botas texanas, pero hay algo único en la protagonista de Girls. Por más impresentable que nos parezca, Hannah reconoce cada uno de los pliegues de su cuerpo antiaeróbico y se acepta y se quiere y habla de eso. Lo escribe y lo dice en su propia serie y lo repite en cada night show norteamericano, con Jimmy Fallon, su amiga Ellen De Generes, David Letterman o en lo de Conan. Nuestra amiga Lena Dunham está segura y afirma que le da más miedo aprender a manejar que mostrar su cuerpo flácido. Veredicto: Amamos el glamour y los outfits de Carrie en Sex & the City, pero amamos más la imperfección de Hannah en Girls. 
  • A Carrie casi no la vemos en la intimidad. Hannah no sólo se muestra, sino que es explícita. No nos vamos a horrorizar por ésto pero es cierto que, a veces, es innecesario. Otras, resulta hasta trágico. Y la mayoría de las veces, es bizarro. Como por ejemplo, cuando Hannah intenta posar sexy para ser foto de celular de su nuevo novio. Veredicto: está vinculado al punto anterior. Está bien mantener cierto pudor y las formas, pero también está bueno aceptarse con todos nuestros defectos a cuestas. 

  • El gran amor de Carrie fue y será Mr. Big, un ejecutivo y hombre de mundo que fue y vino y Carrie bancó, con amor y dolor, cada una de sus desapariciones. Nada lo acobarda en su desfachatez. Big es capaz de plantar a Carrie, literalmente, a un paso del altar. Sin embargo, reconocemos que Big y Carrie nacieron para estar juntos y los responsables de la serie nos dan ese gusto. Por otra parte, el gran amor de Hannah es Adam, una especie de criatura salvaje perdida, un freak que muchas veces nos provoca asco y rechazo. Adam no es rico como Big. Ni siquiera trabaja. Su sueño es ser actor y su objetivo es claro desde el inicio de la serie. Con el correr de las temporadas, Adam logra su sueño a base de estudio y pura autenticidad. Él no nació para ser careta, no es galante pero no por eso deja de ser romántico con su chica. Su vínculo con Hanna es honestamente brutal y en Girls logra lo imposible: convertirse con el tiempo en un galán tierno. Aunque al principio no le demos crédito, Adam será uno de los mejores personajes de la serie gracias a los guiones maravillosos de Lena Dunham. Ampliaremos. Veredicto: Amamos la elegancia y seducción del novio de Carrie. Mr. Big le hace honor a la palabra "Masculino" y entendemos que nuestra amiga de Manhattan caiga una y otra vez en sus brazos. Adam es la versión hipster divertida y zarpada de Big e insisto: tiene un as bajo la manga. Adam madura y en esa madurez, nos conquista. Big es irresistible y, a simple vista, enamora. En la vida real, imitaría a Carrie pero admito que, con un poco de paciencia, Adam es una sorpresa.
  • Carrie Bradshaw escribe una columna en un diario, tiene un breve y terrorífico paso por la revista Vogue y le terminan publicando un libro con sus mejores columnas. Hannah no escribe en un diario como Bradshaw ni en un blog como la vecinita, elige Twitter. Le ofrecen escribir un e-book, logra trabajar en una revista cool como GQ (ese paso es lo más cerca que estará de Sex & the City), y aplica para una Maestría de Escritura en Iowa. Lo curioso es que cuando las protagonistas logran cumplir su deseo vinculado a la escritura (Carrie en Vogue y Hannah con la admisión en el posgrado) no logran escribir cosas buenas, no son felices y de hecho, es cuando peor la pasan. Veredicto: Punto para las dos. Sufrimos con Carrie cuando se frustra en Vogue y amamos el paso de Hanna en GQ y, aunque algo traumática, su breve temporada en Iowa. 
  • Carrie Bradshaw y sus amigas siempre parecen tener tiempo para brunchear, almorzar o ir de tragos. Hannah, ocasionalmente sale de ronda con sus amigas. Veredicto: ¿Carrie no hace nada y por eso siempre se hace de tiempo para esas salidas de amigas o es Hannah quien no logra organizarse para ver más a su grupo? ¿Hannah debe mejorar este aspecto en su vida o es Carrie quien vive la vida loca entre el shopping y el brunch? ¿Cuál es el equilibrio? ¿Ustedes logran combinar con sus amigas para verse todos los días como Carrie o como hace Hannah, se ven cuando pueden y coinciden? Las dejo pensando... 
  • Carrie Bradshaw es una amiga incondicional. Es capaz de salir corriendo por una amiga triste, en piyama y en plena noche de Año Nuevo. A Hannah no se le ocurriría hacer nada parecido. De hecho, todos sus amigos se la pasan refregándole en la jeta su egoísmo. Sin embargo, a los amigos se los quiere como son. Veredicto: Punto para la incondicionalidad de Carrie. 
  • A pesar que las chicas de Sex & the City se la pasan de brunch y hasta se atreven a pedir papas fritas, apenas pican la comida. Hay alguna escena en la que Carrie Bradshaw se atreve a comer un cupcake o una cookie y hasta hornea un pastel que, por supuesto, no prueba. En la foto que ilustra este punto, podemos recordar esa escena triste en París. Aún rodeada de la mejor pattiserie, en uno de las grandes ciudades del mundo para comer rico, decide que el perro merece probar más que ella cuanta delicia tiene ante sus narices. Mientras tanto, Hannah cocina para sus amigos y es capaz de comer un cupcake hasta en su propia bañera, en pleno baño de inmersión. Come en la calle y si tiene ganas va por un helado o por un sandwich de pastrami a la madrugada. Veredicto: Comer es rico y es uno de los grandes placeres de la vida. Después discutamos la dieta, los nutrientes y demás.  No entremos en esa. Hannah come (quizá demasiado) pero preferimos eso y nunca la flacura extrema de Carrie, a pesar que la ropa siempre le quedará mejor a la rubia Bradshaw.
  • Tanto Carrie Bradshaw como Hannah Horvath oficiaron de damas de honor en el casamiento de una de sus amigas y ambos grupos no simpatizaron con la idea. Sin embargo, le dieron el gusto a la amiga que pasaba por el altar. Carrie, Samantha y Miranda estaban elegantes, finas y sobrias. No así el grupo de Hannah Horvath y sus amigas. Los vestidos color lavanda eran un horror y el tema de los peinados y el maquillaje fue grotesco. Veredicto: Gana Carrie y sus amigas por elegancia, aunque si elegimos por el capítulo en cuestión, Girls se lleva todos los premios. El capítulo del casamiento de Marnie y Desi es uno de los mejores y el que marca el inicio de la quinta temporada de la serie.
  •  Tanto Lena Dunham como Sarah Jessica Parker hicieron producciones hermosas para revistas fashion. Fueron retratadas por una gran artista y fotógrafa como Annie Leibovitz. Las dos posaron con sus chicos en la ficción. Pueden buscar el backstage y verán los resultados. Veredicto: Punto compartido. Hermosas las dos.
Continuará...

21 agosto, 2016

Siempre niña


¡Qué suerte tengo!
Aunque el DNI diga otra cosa, y a veces el cuerpo ya no responda como a los 20, se que sigo siendo una niña en mi corazón.
Y así seguiré.
Gracias mamá por criarme así y alimentar siempre mi niña interior.

Feliz día del niño
les desea

La vecinita de enfrente



19 agosto, 2016

Cremona para el mate y para siempre


¿Hay algo más rico que acompañar un mate con una Cremona? Ustedes dirán que es una cuestión de gustos, pero creo que ese invento de la panadería es un clásico y como tal, pocas veces falla. 
Algo así me pasa con ella cada vez que la miro. La colorada de la foto se llama Cremona, y no sólo me acompaña a la hora del mate, sino cada día de mi vida. Nació para ser mi compañera, mi amiga incondicional, mi maestra. Cremona me enseña a diario y yo la escucho. Ella sabe lo que es sufrir porque pasó muchas, pero la vida le dio revancha. 

¿Se acuerdan cuando escribí ESTE post lacrimógeno? Pensaba que tenía que despedirme de Lasagna, ese era su nombre cuando esperaba en una jaulita que alguien la adoptara. Por suerte, la historia tuvo su happy end y llegó ESTE post, y la vida me besó en la boca porque me premió con Cremona.  
Se que Cremona es un premio, un regalo de esta vida. La forma en que llegó fue mágica, como debe ser el AMOR. Nos gustamos. Nos enamoramos a primera vista. Nos quisimos desde siempre. Nuestro destino era estar juntas. 
Somos nuestra propia comedia romántica.
Este finde, en el barrio, se festeja con atún el primer año de convivencia con la gorda batata de la foto. Hace un año, Cremona llegaba para ganarse mi corazón a puro grito y ronroneo. Yo era su groupie y ella la rockstar.
Hoy, es parte de mi familia. 
Un amor incondicional.

GRACIAS TOTALES a esa hermosa comunidad llamada GATITOS DE LA SARMIENTO por el trabajo diario que hacen para sacar delante casos difíciles como el de Cremona y tantos otros michis que esperan su oportunidad. Gracias a nuestra tía favorita, Barbie, porque supo escucharnos, porque confió en mi y porque levantó el tubo para que vaya corriendo a buscar a esa colorada loca y gritona que hoy me acompaña con su bandana al cuello para la foto de ocasión.

Si están pensando en llevar una Cremona de la panadería sepan que no van a arrepentirse, aunque no puedo garantizarles que sea tan deliciosa como la que tengo en casa.
Y nunca está de más el siguiente mensaje:

No Compren! Adopten un gato o un perro de un refugio. No se pierdan la posibilidad de darle un verdadero hogar a un animalito que sufrió en la calle o con una familia que no se hizo cargo. Ustedes van a llenarse de amor. Ellos, se lo van a agradecer toda la vida y van a ser muy felices juntos.

Palabra de Cremona, Plata, Brie y la vecinita de enfrente.