29 diciembre, 2017

The end


Vecinitos,

Me quedó ampliar el balance serial con imperdibles como Master of none, The leftovers, Stranger things 2, Big little lies, pero como ya les hablé de muchas de ellas en la sección Un libro, Un disco y una serie, ustedes sabrán qué hacer. 

Una vez más, gracias por haber pasado por este barrio. 
Por sus comentarios, sus mails, sus críticas, sus palabras que me emocionaron y me ayudaron a tener un cierre precioso de blog. Pero sobre todo, gracias por leer. 
Si esperaban un post más lacrimógeno, lamento desilusionarlos. No es el caso. Eso ya lo hice ACÁ, en octubre, cuando el blog cumplió 10 años.
Hoy, bajo la persiana orgullosa y feliz de poder haber mantenido este espacio durante tanto tiempo y me voy bailando con un video ñoño, fiel al estilo vecinita.
Seguramente, nos volveremos a encontrar en otro barrio, otro ámbito, otro momento.

Abrazo virtual 
Los quiere,

La vecinita de enfrente.

26 diciembre, 2017

Series 2017

No se ilusionen, no pidan peras al olmo o mejor dicho, más posteos a esta vecinita.
El año se termina y con él, este espacio.
Ya no hay tiempo, sólo ganas de pasar a otra cosa.
Por lo tanto, a 4 días que se termine el 2017, el presente será una especie de simulacro de balance serial. 
Ya hablamos de muchas de ellas, lo que me permite cerrar este balance con menos culpa.
Pasen y lean algunas pocas, poquísimas palabras de las mejores series 2017.

The good wife

Hay que ver y conocer hasta el final la historia de Alicia Florrick. No sólo porque lo merece, sino porque en la última temporada se suma al cast Jeffrey Dean Morgan. Para las vecinitas que dejaron pasar este dato valioso, es el muchacho a la izquierda de su pantalla. ¿Con quién se queda Alicia? Ese no es el tema. O sí. Un poco. Lo terrible de la cuestión es  que, aunque le pese, Alicia es esa buena esposa que da nombre a la serie. Y hasta el final, aún cuando intenta hacer su vida y ser feliz.
Una de abogados distinta.

How I met your mother

El día que Netflix me apuró no tuve opción. Cierto día circuló la noticia que algunas series dejarían de estar disponibles en la plataforma. How I met your mother era una de ellas. Quién sabe por qué abandoné hace unos años la historia de Ted Mosby. Pero todo llega en su justo momento y el apuro se convirtió en una maratón serial de nueve temporadas. Las primeras de ellas fueron un pasatiempo, un divertimento casual, inofensivo. Las últimas dos fueron un mazazo en el corazón. Hay que verlas con la caja de carilinas y aunque no se puede contentar a todo el mundo, esta vecinita forma parte de la comunidad que amó el final de la historia de nuestro chico favorito en el mundo, Ted Mosby.
Lo dije ACÁ, en el post exclusivo dedicado a esta serie y lo repito: Hay que ver al menos una vez en la vida How I met your mother. Luego, hay que dejar pasar el tiempo, algunos años tal vez, y volver a ella. Refuerza la fe, el amor y todo lo lindo de esta vida, aún con sus tragedias.

Suits

Una más de abogados. O una de un abogado y un impostor que terminará siendo su protegido. Suits es esa serie con glamour, donde las mujeres visten Calvin Klein y los hombres Ermenegildo Zegna. Pero además del glamour, es divertida, tiene personajes adorables y por supuesto, historias de amor entre libros de leyes y tribunales. 
Además, si quieren conocer a la responsable de cazar y casar al príncipe Harry de Inglaterra, tienen que ver esta serie. Rachel dejará de ser la esposa de un abogado impostor para convertirse en una princesa en la vida real. 
Por si queda alguna duda, Suits es glamour y realeza, también.

Stranger things

El regreso más esperado y que no defrauda, al menos a los fanáticos como la vecinita.
En esta segunda temporada, Will no se comunica con su madre a través de las lucecitas de navidad, pero sí a través del dibujo. El impacto no es el mismo. Les concedo esa. Sin embargo, Stranger vuelve a ganarse nuestro corazón, entre otras cosas, gracias al reencuentro Eleven - Mike, el nuevo babysitter del grupo, Steve Harrington que le da consejos a Dustin sobre el pelo y algunas otras cosas que no debe hacer frente a las chicas, el sheriff y la adopción de Eleven, la música, los cazafantasmas, el Demogorgon y cómo pasar por alto a Sean Astin, el novio de la mamá de Will. 
Astin es una parte de nuestra adolescencia junto con todos esos pequeños detalles hermosos que hacen de Stranger Things una serie enorme. 
Que no se termine nunca.

Love

Dicen que las segundas partes nunca fueron buenas. Love de Judd Apatow no estaría aplicando en esta regla. De todas maneras, hay cosas que no cambian. Ella, Mickey, sigue siendo insufrible y sin embargo, en esta segunda temporada logramos cierta empatía con algunas cuestiones del personaje. A Gus, el protagonista masculino, lo cubrimos con un manto de piedad porque es un buen pibe, porque ama como puede a Mickey y porque sigue juntándose con sus amigos para componer canciones pésimas de chiste para finales de películas. 
Love nunca será Girls, pero vale la pena ver una serie de amor difícil. O mejor dicho, más realista.

 Orange is the new black

Era difícil seguir con Orange después de un final de temporada tremendo. 
En la quinta temporada la serie se desarrolla en tres días de motín y a veces, el asunto se pone tedioso. Para los que estábamos encantados con esa forma de contar mediante flashbacks las historias de todos los personajes la cosa se termina. Orange temporada 5 es más bien una larga película. Ésto hace que no haya resoluciones al final de los capítulos. Todo parece desordenado pero encauza promediando el final. 
Es como una carrera. La meta está cerca. Ya la vemos desde lejos y uno ya está cansado de correr, pero sigan. Hay que llegar para ver lo mejor. 
Algún día, Piper va a salir de la cárcel y tenemos que ver eso.
Faltan dos temporadas.

The young Pope

Un Papa que se viste mientras de fondo suena I'm sexy and I know it. Como dice la canción, es sexy y lo sabe. Es Jude Law y sólo por eso hay que verla.
Es un Papa cínico, que atrasa, que duda de su fe, que no se deja ver, que fuma compulsivamente, que no quiere salir del Vaticano, ni viajar, ni merchandising para los fieles. Es todo lo que nunca nadie puede imaginar. 
Quizá, The young Pope se propone provocar. 
En este barrio no funcionó. 
Pero la disfrutamos, nos reímos mucho y la recomendamos fuerte. 
Tan fuerte como Jude Law.
Y sino, mírenlo con sus propios ojos.


Continuará...

25 diciembre, 2017

Feliz Navidad


Asomo mi nariz por el barrio sólo para desearles una Feliz Navidad.
Ojalá se hayan portado tan bien este año que Santa los haya escuchado y les traiga un paquete de ilusiones y esperanzas renovadas, salud, paz y mucho amor.

Nos volvemos a encontrar por el barrio antes que se termine el 2017!


19 diciembre, 2017

Balance cinéfilo 2017: Parte II y final

It
Director: Andy Muschietti

Años 80. En el pueblo de Derry, Maine, un grupo de chicos más conocido como "El Club de los Perdedores" es el blanco preferido por los matones de la escuela. Además de escapar del bulling diario, cada uno de ellos y por distintos motivos tiene la mala suerte de ver cómo sus peores miedos se materializan en la forma de un depredador que cambia de apariencia según el caso al que llaman It (eso). Cada 27 años, Eso reaparece en Derry para cazar a sus víctimas y alimentarse de los miedos de los niños del lugar. Con este panorama, el Club de los Perdedores se une para afrontar sus miedos, salvar sus vidas y detener los asesinatos.

¿Por qué hay que ver LA película del año?

Porque es la obra maestra del gran Stephen King. Por supuesto, la película nunca va a superar al libro pero esta versión de It es un homenaje más que digno, diría, brillante al libro del Rey.
Porque el director, Andy Muschietti, es argentino y fan de la obra del escritor, lo que garantiza mucho amor y dedicación en su mirada cinéfila. A diferencia del libro que usa saltos temporales intercarlando niñez y adultez del Club de los Perdedores, Muschietti dividió la historia en dos capítulos. It, capítulo 1 es el fin de la niñez. El reencuentro del Club de los Perdedores 27 años después será lo que nos depare el capítulo 2. Lo que nadie nos dice es cómo se hace para esperar hasta 2019, año en el que está previsto su estreno.
Por la química y la solidez del cast. El grupo nos remite al de Stranger things, es inevitable y está permitido porque tienen muchos puntos en común. De hecho, uno de ellos, Finn Wolfhard (el chico enamorado de Eleven) trabaja en ambas. It es la hermandad de Stand by me y el miedo de la serie de los hermanos Duffer.
Porque Eddie Kaspbrak, el personaje hipocondríaco y asmático, es tan bueno en el cine como en el libro.  
Porque el que piensa que It es una de un payaso que asusta a los niños no entendió nada de la vida.
Porque si nunca leyeron - o al menos hojearon - un libro de Stephen King se están perdiendo una joya literaria.
Porque es la nostalgia de los 80, una licencia muy piola de la adaptación de Muschietti (el libro transcurre en la década del 50).
Porque dura dos horas y cuarto que se pasan en un suspiro.
Porque este balance podría empezar y terminar con It, la película del año.

La bella y la bestia
Director: Bill Condon

La historia de La bella y la bestia, relato universal y clásico cuento de hadas tradicional francés, fue siempre un éxito en cines y teatros de todo el mundo. La historia cuenta la maldición que recibe un joven príncipe de una hechicera que, a modo de recordatorio, le deja una rosa encantada con la advertencia que si no encuentra el amor antes de su cumpleaños número 21, el último pétalo caerá y el hechizo nunca se cortará. Bella llega al castillo para rescatar a su padre, quien buscando el camino de vuelta a su casa, se pierde y pide refugio en el castillo sin saber que lo habita una bestia y varios objetos encantados. Bella pedirá intercambiar el lugar a cambio de la libertad de su padre. Durante su estadía como prisionera, Bella y Bestia van a enamorarse, a pesar del horror del pueblo, del villano Gastón y de toda la monstruosidad a primera vista.

¿Por qué hay que ver La Bella y la Bestia?

Porque es un clásico y no pasa de moda.
Porque detrás de todos los objetos animados(el candelabro Lumiere, Ding Dong y la Señora Potts, entre otros) hay grandes actores como Ewan McGregor, Ian McKellen y Emma Thompson. 
Porque ya desde la primera canción todo es alegría, euforia, felicidad. Disney en acción real para todos los corazones.
Por Emma Watson, una amiga del barrio que se gana - una vez más - nuestro corazón. Emma gana la batalla como Bella desde el minuto uno y hasta el final. 
Porque Bella ama leer ¿Se acuerdan de este detalle? ¿Cómo no quererla?
Por Gastón, el villano más machista del mundo que en otro ámbito podríamos odiar, pero acá no. Gastón es narcisista, ignorante y bastante malvado, pero es Luke Evans. Nos cuesta odiarlo. La escena de la taberna y su canción es TODO.  Si quieren profundizar en su belleza pueden  ir al post exclusivo ACÁ.
Por la música, las canciones y el despliegue visual. No nos dan los ojos para ver tanta cosa linda y encantada.
Nuestro huésped sea usted, dice una de las canciones de la película. Y de eso se trata.
Relajen y disfruten.
Sean niños sin culpa.

Mi villano favorito 3
Director: Pierre Coffin, Kyle Balda

Lejos parece haber quedado el villano Gru. Hoy es un hombre de familia desempleado, casado, con tres hijas a cargo, un perro y un batallón de Minions un poco hastiados de la vida familiar.
Además, en esta tercera parte de la saga, Gru va a enterarse que tiene un hermano gemelo millonario llamado Dru, que usa una melena rubia a lo Trump, tiene chanchitos como mascotas y ganas de ser un aprendiz de villano. Dru intentará convencer a su hermano de volver al ruedo con un último golpe. Balthazar Bratt es el villano en cuestión, un hombre que fue niño estrella en los 80 y quedó en el olvido. La misión de enfrentar a Bratt no sólo es tentadora para el protagonista sino que también es una buena oportunidad para que Gru y su esposa recuperen su trabajo en la Liga Anti justicia.

¿Por qué hay que ver Mi villano favorito 3?

Por los minions, esos tipitos amarillos que hacen reír apenas con un gesto o una palabra en un idioma tan inentendible como ellos mismos. Una genialidad. Siempre.
Por la nostalgia ochentosa. Los 80 pegaron fuerte y siguen de moda. Mi villano favorito no se quería quedar fuera y por eso su villano vive en un cubo rubik, su arma es la goma de mascar y hace duelos mediante competencia de baile de break dance. Un guiño para los mayores de 30 que crecimos con eso.
Por la banda de sonido. Gracias a ese guiño ochentoso la película incluye temas como Take on me de A-ha, Bad de Michael Jackson y Physical de Olivia Newton John. 
Porque la saga sigue siendo una de las más queridas. Por las nenas, Gru, los minions y cada nuevo personaje agregado.
Porque el final da cuenta que tendremos villano favorito para rato, o al menos, una cuarta parte asegurada.

Lo que el viento se llevó
Director: Victor Fleming

La historia transcurre durante la Guerra de Secesión americana. La rica Scarlett O'Hara está enamorada de Ashley Wilkes. Cuando se entera que hace oficial el compromiso con su prima, Scarlett acepta por despecho la proposición de matrimonio del hermano de Ashley. Un tiempo después, al declararse la guerra, los hombres parten y Scarlett va a conocer a Rhett Butler, un hombre de dudosa reputación que intentará seducirla. Cuando la guerra termine, Scarlett habrá enviudado, vivirá en la miseria, pero Rhett Buttler estará cerca de ella para salvarla. Al menos, durante un tiempo.

¿Por qué hay que ver Lo que el viento se llevó?

¿Hace falta decir por qué hay que ver esta obra maestra? 
Por esas cosas fortuitas de la vida, este año una conocida cadena de cines puso en la pantalla grande un ciclo de clásicos. 
La posibilidad de ver en el cine este drama romántico - intervalo incluido - junto a la mejor y más importante vecinita de este barrio ya es TODO.
Saquen las carilinas y lloremos con O'Hara.
Y ya que estamos, vamos a enamorarnos de nuevo de Clark Gable.

El círculo
Director: James Ponsoldt

Mae (Emma Watson) empieza a trabajar en "El círculo", una empresa de tecnología que crea un sistema operativo que redefinirá los límites éticos de la privacidad.
Ella será la elegida para llevar a cabo el experimento en cuestión con prácticas poco felices, pero rápidamente buscará aliados para escrachar a la empresa que en un principio parece salida de los mejores rankings de empresas para trabajar, pero lejos está de serlo.

¿Por qué NO hay que ver El círculo?

Porque no pasa nada.
Porque le falta todo.
Porque ni Emma Watson ni Tom Hanks pueden salvar el desastre.
Porque es un gran pastiche de las obras de Orwell.
Porque si el mensaje es ir contra todas esas corporaciones que buscan controlar todo y a todos, la película de Ponsoldt se pierde en un divague sin sentido. 
Porque lo único bueno es la escena de la fiesta de la empresa en la que toca en vivo Beck. 
Esa sí es una fiesta.

Your name
Director: Makoto Shinkai

Mitsuha es una adolescente que vive en una zona rural. Hastiada de las tradiciones familiares y de la poca emoción del lugar expresa en voz alta al universo su deseo de vivir otra vida en Tokio. Al mismo tiempo, Taki hace lo mismo desde Tokio con tal de salir de la locura de ese lugar. El universo responde pero invierte los roles. Por tanto, Mitsuha deberá aprender a vivir en el cuerpo masculino de Taki y viceversa.

¿Por qué hay que ver Your name?

Porque dicen que Makoto Shinkai es el nuevo Miyazaki, por su gran sensibilidad y destreza para mostrar drama y romance en un perfecto equilibrio.
Por el retrato de Japón. Siempre.
Porque Your name es la película más taquillera animada de la historia japo, superando El viaje de Chihiro.
Porque a simple vista la mezcla de comedia, drama, romance, fantasía podría ser un error, pero Shinkai es lo suficientemente hábil para introducir la dosis justa de ingredientes de género, como si fuera una receta de cocina.

El seductor
Directora: Sofia Coppola

Durante la guerra de secesión, un soldado malherido es rescatado en el bosque por una niña que lo ayuda a trasladarse hasta el colegio de señoritas donde reside junto a otras seis mujeres. Allí viven aisladas del mundo bajo el liderazgo de Nicole Kidman. Como buenas cristianas le ofrecen hospedaje, comida y atención. Tres de ellas suponen una gran tentación para el soldado y por otro lado, la presencia masculina en ese entorno opresivo supone una revolución hormonal en el mujererío.  Aunque deberían denunciar y entregar al soldado por pertenecer al bando contrario, las mujeres deciden recluirlo. Su presencia en el lugar va a generar rivalidades y tensión sexual derivando en un desastrees ahí cuando comienza una relación de seducción y poder entre el hombre y las mujeres.

Ver o no ver El seductor. Esa es la cuestión.


Es muy difícil tomar una decisión porque se trata de Sofia Coppola. Los vecinitos saben que es una de las directoras favoritas de este barrio, pero quizá es mejor dejar pasar este último trabajo.
Por un lado está toda la belleza visual, el trabajo preciosista de la fotografía, el refinamiento estético tan propio y único de Sofia. Los colores pasteles, en este caso, las puntillas, esos vestiditos tan angelicales, pero al mismo tiempo El seductor es una película fría, que no termina de convencer.
Se trata de una remake del año 71. En la versión original, el soldado malherido fue Clint Eastwood. En esta nueva versión, Colin Farrell es el encargado de coquetear con las chicas.
Habría que ver la original y completar la mirada. Nunca comparar. Lo que hace Sofia no se compara con nada, y si bien hay muchas cosas que me gustaron, me pareció la película más aburrida de Sofia.
Trabaja su caballito de batalla y amiga Kristen Dunst, y aunque también es amiga de este barrio, esta vez no alcanza.

Asesinato en el Expreso de Oriente
Director: Kenneth Branagh

El famoso detective belga Hercule Poirot abandona Estambul de urgencia al recibir un telegrama donde le solicitan que regrese a Londres. Su medio de transporte elegido será el legendario Orient Express donde compartirá viaje con un grupo de gente muy variada. Desde una condesa hasta una joven misionera y desde un profesor hasta un hombre de negocios. A causa de una tormenta de nieve el tren debe parar por la noche, y en el silencio de la montaña nevada, en el medio de la nada, ocurre un asesinato. Poirot será el encargado de resolver el misterio antes que el asesino vuelva al ataque.

¿Por qué NO ver Asesinato en el Expreso de Oriente?

Lo admito y me hago cargo: me cuestan los policiales, aún cuando se trate de una adaptación de la maestra Agatha Christie. 
Rescatemos algo: la dirección de Kenneth Branagh. La película es de un despliegue visual impactante. Por momentos, la belleza del tren salva la cuestión pero después está la pobreza actoral de Penélope Cruz y me enojo con Branagh por desaprovechar a la gran Judi Dench, pero después me amigo un poco porque también participa Johnny Depp y siempre es lindo verlo, pero más allá de la ambición espectacular de Branagh hay momentos de la historia y diálogos que parecen durar años.  Branagh es prolijito siempre y al final todo indica que la cosa continuará con otro caso, tal vez, diez indicietos u otro de los tantos policiales de Christie. 
Me quedo con el Branagh de Shakespeare y bajo del tren a Depp para que me acompañe.


Además, para todos los que quieran repasar lo visto en Bafici pueden volver al post ACÁ

Fin del balance cinéfilo, vecinitos.
En resumen: vean It, La Bella y la Bestia, Lalaland y no mucho más.
Siempre fue una sección muy laboriosa pero disfrutable.
Ojalá hayan rescatado buenas pelis de tantos balances acumulados durante estos años y les deseo que tengan un 2018 lleno de películas hermosas!

15 diciembre, 2017

Balance cinéfilo 2017: Parte I

Vecinitos!
Bienvenidos a una nueva edición del balance cinéfilo de la vecinita.
Este año, vamos a intentar resumir el asunto en una pregunta: ¿por qué hay que ver (o no ver) la película?
En 2017 hubo poco cine bueno y muchas series. Creo que de eso no se vuelve.
Las series son el nuevo cine; pero antes de ocuparnos del tema serial los invito al resumen cinéfilo que incluye una historia de espías, una especie de western, un musical, una de terror espacial y algunas otras sorpresas.
Pasen y lean!

Aliados
Director: Robert Zemeckis

1942. El espía canadiense Max (Brad Pitt) llega a Casablanca con la misión de infiltrarse en territorio nazi y concretar un atentado. Su contacto y socia en la misión es Marianne (Marion Cotillard), una espía de la resistencia francesa que tendrá que hacer el terrible esfuerzo de fingir ser la esposa de Brad Pitt para no levantar sospechas. Inmersos en el fragor de la tarea, Max y Marianne se enamoran y comienzan una vida juntos en Inglaterra con bebé incluido. La paz familiar dura un año entre bombardeos y la sospecha que recibe Max de que su esposa haya sido todo este tiempo una agente nazi encubierta poniendo en juego la confianza de su marido, quien va a intentar descubrir la verdadera identidad de su mujer.

¿Por qué hay que ver Aliados?

Porque es prolija, cuidada y se nota el ojo de su director.
Por su fotografía, su vestuario, la reconstrucción de época y toda su apuesta old fashioned.
Porque además de ser un relato de espías, es una trágica historia de amor.
Y por supuesto, por el glamour y la química de la pareja Cotillard-Pitt. 
Hermosores los dos.

La La Land
Director: Damien Chazelle

Mia (Emma Stone) es una aspirante a actriz en busca del sueño hollywoodense. Mientras audiciona para papeles berretas trabaja de camarera en L.A. Sebastian (Ryan Gosling) es pianista en un club que lo ignora. Su sueño es abrir su propio club y rendir tributo al jazz más puro. Por esas cosas del destino, las vidas de Mia y Sebastian van a cruzarse y por supuesto van a enamorarse hasta un punto en que todo ese baile y ese clima colorido y feliz cambie el relato de la historia, y los protagonistas tengan que hacerle frente a una nueva realidad que pondrá a prueba ese amor de película.

¿Por qué hay que ver La La Land?

Por las canciones, el baile y el despliegue visual.
Porque es una película sobre los sueños.
Porque es clásica y moderna.
Y porque están ellos dos. ¿Hace falta aclarar algo más?

Hell or high water
Director: David Mackenzie

Dos hermanos en el estado de Texas se proponen asaltar la mayor cantidad de bancos con el objetivo de juntar el dinero necesario para no perder la granja familiar que el banco les reclama por impago. Mientras tanto, el brazo de la ley, un viejo policía de estado sigue los pasos de los muchachos para atraparlos.

¿Por qué NO hay que ver Hell or high water?

Porque tiene el ritmo cansino y árido de western. Si les gusta el género no será una carga. Caso contrario, ni lo intenten.
Porque al blondo Chris Pine y a su hermano les quedan muy bien los Levi's pero Chris sigue siendo ese chico de ojos claros sin expresión, sin emoción, sin nada.
Y por último, perdón Jeff Bridges, sos un genio de la vida pero el papel de viejo cowboy abatido ya nos saturó.

 Manchester by the sea
Director: Kenneth Lonergan

Lee Chandler (Casey Affleck) trabaja como encargado de edificio. Apenas empieza la película lo vemos en sus rutinas diarias y algunas changas de plomería y electricidad que le encargan sus vecinos, hasta que recibe el aviso de la muerte de su hermano mayor y su última voluntad: que Lee sea el tutor legal de su hijo, un chico adolescente que se niega a mudarse. Lee deberá trasladarse a Manchester, su pueblo natal, para hacer los trámites correspondientes y hacerse cargo de la nueva situación. Además, el regreso lo expone a un pasado trágico y al difícil reencuentro con su ex mujer (Michelle Williams).

¿Por qué NO hay que ver Manchester by the sea?

Porque les quedará la angustia en la garganta, en los ojos y en todo el cuerpo.
Porque no hay manera de levantar el bajón post Manchester.
Por el ambiente, el clima frío y sórdido de ese lugar, en la costa de Nueva Inglaterra.
Porque ya sabemos que si trabaja Michelle Williams es una para sufrir. Michelle debe ser la actriz de tragedia norteamericana contemporánea.
Por el aire a duelo constante.
Porque es opresiva.
Y al final, creemos que por lo único que debería verse es porque Casey Affleck nos hace vivir ese dolor tan intenso en el cuerpo.
Debería darle clases de actuación a su hermano, Ben.

Life: vida inteligente
Director: Daniel Espinosa

Una tripulación es enviada a una misión espacial para verificar si hay indicios de vida en Marte y por supuesto, como suele pasar en este tipo de películas del espacio, el equipo espacial emprende la vuelta o sigue yirando por el espacio pero con un bicho viscoso a bordo que empezará a crecer y a matar a todos por más trampas que intenten poner en su camino.

¿Por qué NO hay que ver Life?

Porque no hay sorpresas, porque hemos recorrido un largo camino de aventuras en el espacio con aliens a bordo. Justamente, porque no es Alien y nunca lo será.
Porque no hay empatía con los protagonistas. 
Porque trabaja el tan de moda Ryan Reynolds, pero es como si no estuviera. 
Porque la amenaza ya no asusta. 
Y porque sólo fuimos porque necesitábamos desesperadamente ver una pochoclera después de Manchester y sí, también porque necesitábamos ver una vez más al chico favorito de este barrio, Jake Gyllenhaal.
Siempre bello.

Fragmentado
Director: M. Night Shyamalan

Tres adolescentes son raptadas en una playa de estacionamiento por un hombre diagnosticado con un trastorno de identidad desasociada. En el lugar de encierro, Kevin (James McAvoy) va alternando sus personalidades. Algunas de ellas, parece querer ayudar a las chicas a escapar. Otras, son más peligrosas y desean que las chicas sirvan de sacrificio para una entidad que esperan despierte en cualquier momento.
Leído así parece un delirio, pero no. Vayamos a la pregunta del millón.

¿Por qué hay que ver Split?

Porque es de Shyamalan y no olvidamos que este director hindú hizo esa película inolvidable llamada Sexto sentido y también otras muy buenas como El Protegido o Los huéspedes. 
Porque tiene ritmo, suspenso y da un poco de miedito.
Por el epílogo que no pienso spoilear
Y porque McAvoy es uno de los chicos del Todas aman de este barrio y se luce.

La cordillera
Director: Santiago Mitre

Héctor Blanco es el presidente de Argentina. Lleva poco tiempo en el poder pero ya se nota que le pesan los palos, las críticas y la fama de ser un presidente poco carismático. Su primer gran desafío es su participación en una cumbre de mandatarios latinoamericanos en Chile. Durante su estadía el director va a exponer los negociados, el off the record, los debates y situaciones que terminan en acuerdos laterales. Además de la agenda política, Blanco (Ricardo Darín) deberá lidiar una cuestión personal con su hija (Dolores Fonzi) y una posible denuncia por corrupción por parte del ex yerno.

¿Por qué NO hay que ver La Cordillera?

Porque no aporta nada nuevo.
Porque si lo que pretenden mostrarnos son los negociados que suceden en la vida política, ya nada puede sorprendernos. No hay un efecto sorpresa, una bomba, un algo escandaloso. NADA.
Porque es inevitable que uno vaya a ver "la de Darín", pero no. Grave error. Darín no salva nada. Mucho menos, el resto del casting seleccionado.
Porque los presidentes de otros países parecen caricaturas grotescas, un chiste. 
Porque no había forma de acomodarnos en las butacas.
Porque toda la gente se levantaba de la sala.
Porque si pasa ésto, algo no funciona.
Y eso se llama La cordillera.

El martes próximo los espero con una segunda parte del balance cinéfilo 2017 mucho más amable, más linda, más recomendada.

Buen finde!

12 diciembre, 2017

Balance literario 2017


Uno no siempre tiene la suerte de Lulú de estar fresca, tranquila y feliz para disponerse a leer. Uno lee como puede, cuando puede y cuanto puede. A veces, nos toca leer apretujados en el subte o amanecemos con el libro como almohada. Por suerte, otras veces tenemos la suerte de Lulú y nos vamos a un cafecito con nuestro libro bajo el brazo. 
Este año tuve la brillante idea de cargar a diario un libro de más de mil páginas, hice uso de la biblioteca materna, seguí fiel a mi hobby de recorrer librerías de usados y compré muchos libros por internet. Las costumbres pueden variar pero hay algo que no cambia: sigo siendo esa chica que pide libros en lugar de zapatos para su cumpleaños y Navidad. 
Sin embargo, y con cierta culpa a cuestas, debo decir que el balance literario 2017 tiene gusto a poco. Es probable que el estudio me haya robado espacios de lectura ligera y haya invertido tiempo buscando otro tipo de lecturas. No me quejo. Es un camino que recién empieza. Poco o mucho, siempre hay un hueco para la ficción y aquí está el resultado.
12 meses, 11 libros. 
Algunos olvidables. Otros, hermosos.
Tengo una lista pendiente de lectura y en 2018 pienso desquitarme.
Mientras tanto, pasen y lean.
Hoy, más que nunca.


Tengo un team ganador conformado por la italiana Susanna Tamaro, el francés David Foenkinos, la belga Amélie Nothomb y todo escritor japonés que caiga en mis manos. No importa sobre qué decidan escribir, en este barrio tienen una lectora asegurada. Nothomb es verborrágica y eso se traduce en una publicación anual asegurada. Mientras tanto, cuando me toca estar en modo espera, busco y rasco todo lo viejo que se consiga. Estupor y temblores forma parte de sus novelas de inspiración autobiográfica donde cuenta el choque cultural que experimentó en su etapa adulta en Japón, su lugar de nacimiento. Escrita a modo de memorias, se podría leer como una crítica a las condiciones de trabajo en las empresas japonesas, aunque algunas situaciones que describe bien podrían suceder en cualquier entorno laboral y en cualquier lugar del mundo. 
Estupor y temblores está bien, aunque nunca será Ni de Eva ni de Adán o El sabotaje amoroso, también autobiográficas y favoritas de este barrio.


A Francesco Marciuliano se le ocurrió la brillante idea de publicar un libro delirante, divertido e ideal sobre gatos.
Podría hacer pis aquí y otros poemas escritos por gatos es un librito adorable que homenajea con humor varias costumbres felinas que sólo podemos identificar quienes tenemos el lujo de compartir la vida con ellos. Su amor por las cajas, el árbol de navidad, el papel higiénico, el olor en nuestra ropa y el desarrollado sentido del olfato felino, el veterinario, entre otros temas.
La edición es un lujo e incluye fotos alusivas al tema del poema en cuestión.
Sólo recomendable para cat lovers.


No se puede leer La dama de las camelias sin suspirar. Además de los suspiros, es probable que en las últimas páginas se les piante un lagrimón en pleno transporte público camino al trabajo. Ambientada en París a mediados del siglo XIX, La dama de las camelias comienza con el funeral de Marguerite Gautier, la cortesana que da nombre a la novela, y su romance con el joven burgués Armand Duval, uno de los narradores de esta historia que se enmarca entre el Romanticismo y el Realismo. 
Si quieren leer más al respecto, pueden volver al post alusivo ACÁ.
Y si quieren suspirar, lloriquear y patalear por la muerte de Margarita, están habilitados.
Yo ya lo hice.


Algo pasa cuando sabés que estás leyendo la obra maestra del Rey. Las mil y pico de páginas se hacen finitas, el libro no pesa, no es una carga. Es un lujo. Una buena decisión. Se exhibe orgullosa. Más aún si se trata de una edición de las viejas, de esas que ya no se consiguen. It es uno de los mejores libros que leí. No importa el año. Importa leerlo una vez en la vida. Porque no es la historia de un payaso espeluznante que adopta las formas de todos nuestros miedos. Es la historia del fin de la infancia, una reflexión sobre lo que significa crecer, olvidar y la nostalgia por aquella época que no volverá. Este año mencionamos A el desafío IT y después de marcar muchas hojas del elegí ACÁ un fragmento. Fue tan díficil la selección como dejar de leerlo.
Para todos los que leímos esta obra maestra, el premio consuelo es esperar It: capítulo 2, la versión cinéfila de Andy Muschietti, el director argentino que este año logró hacer una brillante adaptación para el cine de la parte 1, la niñez en IT.
Ampliaremos en el balance cinéfilo.


Si quieren tener una idea de cómo llegaron a ser amigos Truman Capote y Nelle Harper Lee tienen que leer True y Nelle. Esta novela está basada en la amistad de estos dos célebres escritores  que se conectaron gracias a un amor compartido por las historias de detectives y siempre se sintieron sapos de otro pozo. Truman, nacido en Nueva Orleans, llega al pueblo de Monroeville, Alabama, un verano en plena Gran Depresión norteamericana. Cree que lo suyo será pasar una temporada en la casa de sus primos mayores pero lo esperan otros planes. Algunos bastante desgraciados, como el abandono al que es sometido por sus padres. Otros mejores, como el inicio de su amistad con Nelle, con quien jugaban a ser Sherlock Holmes y Watson para resolver algunos misterios del pueblo. De hecho, algunos de los incidentes vividos formaron la base de Matar a un ruiseñor, la novela que le otorgara a Harper Lee el Pulitzer y la categoría de clásico de la literatura norteamericana.
A pesar del bulling, es lindo leer sobre la elegancia de Capote y la chica ruda de pueblo que cuida a su amigo. Además, el autor nos ubica en tiempo y espacio y entremezcla la historia con algunos acontecimientos históricos norteamericanos; la gran Depresión, el racismo, la presencia del Ku Klux Klan.
A pesar de la portada infantil, True y Nelle vale tanto para teens como para adultos, o bien para niños con ánimo de convertirse en detectives.


Así como defiendo las novedades literarias de Nothomb ahora le toca el turno a Tamaro, otra de mis protegidas. Lo de Tamaro es pura delicadeza, es su amor por la naturaleza, los animales. Si su literatura fuera una música sería un vals. Toda esta delicadeza mencionada está presente en El gran árbol, una fábula con mensaje de superación. La historia de un abeto que por determinadas circunstancias que no voy a spoilear será arrancado de su lugar de crecimiento y deberá aprender cómo es la vida fuera del entorno del bosque. Su amiga, la ardilla Crik, es quien interviene ante la crisis por su amigo abeto, al que no sólo le une una relación de amistad sino que también ese abeto es su hogar. 
Si ya el diseño de su portada es un hermosor, imaginen su contenido.



Cuando empecé a leer Escucha mi voz, las mesas de novedades de las librerías exhibían La tigresa y el acróbata, la última novela de Susanna Tamaro. Para no empacharme de Tamaro, decidí ir con calma. Me comí los codos, intenté no circular por librerías y reservarme un momento futuro para la novedad y aceptar que tenía entre mis manos la continuación de esta novela preciosa que hizo famosa a Tamaro llamada Donde el corazón te lleve. Pero creo que perdí el tiempo porque Escucha mi voz, muy a mi pesar, confirma la teoría de "segundas partes nunca fueron buenas". Así como el primer libro nos habla amorosamente de esa abuela, en la segunda, la historia se centra en la nieta, en Marta y su regreso a la casa de Trieste donde creció allí con su nonna que ya está enferma.
En Escucha mi voz, Marta recupera su historia familiar entre cartas y cuadernos olvidados en un desván, pero es un libro forzado, hecho con la intención de conmover y no lo logra. Convengamos que la Marta no ayuda en la tarea. Es un personaje que no genera ninguna empatía, es fría e insoportable. Y mucho más si se tiene en cuenta ese amor incondicional de la abuela. Nos da bastante bronca que eso pase, sin embargo, no lo suficiente como para tachar de nuestra lista de favoritos a Tamaro. 
La historia de La tigresa y el acróbata será de los primeros libros que lea en 2018.
Ya saben, si son de los que amaron Donde el corazón te lleve, quédense con eso. No rompan el hechizo. 



Porque este año también hubo espacio para la chik lit. Buena y mala. Empecemos por lo malo y dejemos la frutilla del postre para el final.
Sábados de super acción tiene un buen título, una portada simpática pero un contenido olvidable.  En este barrio ya contamos ACÁ de qué va la chik lit, pero repasemos algunos puntos importantes. Toda historia que se precie de chik lit debe tener una mujer independiente, entre 30 y 40 años, un poco torpe pero con glamour. Le gusta la moda, los tragos y siempre está a dieta y en la búsqueda del hombre ideal, pero sobre todo, para que este tipo de novelas funcione debe tener mucho humor. La chica en cuestión nos tiene que caer bien, al estilo Bridget Jones. No acepten menos que una Miss Jones. Y todo ésto no pasa en la novela de Schulman. Lo siento, pero no. 
No llegué tarde al chik lit, ni se trata que leo a destiempo cosas que ya no van. Pero cuando algo es malo, se notan los hilos y no va.



Y ahora sí, la frutilla del postre. Mañana lo dejo ya fue reseñado y será recordada por las risas espontáneas en salas de espera de consultorios, en cafecitos y en transporte público. Que un libro te haga reír vale oro. Y si encima, con la compra de este libro, hiciste una obra de bien para un grupo proteccionista, es un tesoro. La novela del francés Legardinier, cuenta el cambio de vida de Julie, una chica que un buen día se harta de trabajar para una corporación y cuelga todo para ir a trabajar en la panadería de su barrio, en París. Al mismo tiempo, conoce a su vecinito de edificio, un hombre enigmático de apellido ridículo que se convertirá en su obsesión. 
Así se escribe chik lit.
Si lo encuentran, no se lo pierdan.




Leer Japón. Una vez más. A esta altura, tengo que habilitar un sector de mi biblioteca solamente para literatura nipona. Nunca voy a cansarme de leer y conocer autores orientales y por favor, nada de Murakami, para este barrio, el falso japo. Me atrevo a decir, tan farsante como la "reina del orden", Marie Kondo. Hecha esta aclaración, si son de los que valoran los detalles preciosistas, lean literatura japo. Son tristes, por supuesto, pero valen cada una de nuestras lágrimas por su belleza poética.
A cuerpo de gato no es la excepción y fue otro de los libros del año.
Es una crónica de viaje con gatito incluido, en la que Nana junto a su humano conocen mucha gente y hermosos lugares, al mismo tiempo que es un viaje de regresión al pasado de Satoru.
Además, A cuerpo de gato cuyo título original es Crónicas de un gato viajero es una de esas novelas donde los gatos hablan nuestro idioma, una de las mayores fantasías de todos los que tenemos gatos.
Fue el libro más marcado y subrayado del año y uno de mis favoritos de hoy y siempre. 


Quería terminar el año con este libro y cerrar este balance con él, porque aunque todavía no lo terminé es algo que sucederá en los próximos días. Mairal escribe libros que se leen en un rato. Es ingrato porque uno no quiere que se termine pero a la vez no se puede soltar. Soy su fan y este barrio, y ciertas vecinitas lo saben y pueden dar fe de ello. Lo escuché en confesionarios, en lecturas varias, en museos, leyendo pornosonetos como Ramón Paz o ensayos como los de Maniobras de evasión.
Hay columnas sobre un campamento en Maschwitz, un accidente en omnibus en Jujuy, el desinterés por el fútbol y el trasfondo disparatado de ganar el Premio Clarín de novela hace unos años por Una noche con Sabrina Love.
Hasta ahora es divertido y lo dosifico a discreción mientras husmeo un poquito en su vida literaria y no literaria también. 
La objetividad? 
No sé, la dejé en algún lado que ya ni recuerdo. 

Después de tantos años de balances literarios, espero hayan podido rescatar algún recomendado.
Yo me llevo muchos libros marcados y otros bien olvidados.
Gracias por leer.
Fue un gusto.

Si nos dan los tiempos, nos reencontramos el viernes con balance cinéfilo! 

08 diciembre, 2017

Navidad en el aire


Como cada 8 de diciembre, el barrio se toma un descanso y prepara el nido con amor para recibir todo lo bueno y lindo que nos trae la Navidad.

Seguimos balanceando el próximo martes, vecinitos.

05 diciembre, 2017

Balance 2017: Todas aman

Es tiempo de balances.
Se termina el año, se termina el blog y los balances recién empiezan.
Hay que escribir sobre la mejor serie, la mejor película y el mejor libro del 2017, pero antes es preciso balancear sobre una de las secciones estrella del barrio.
Nunca pensé que lo sería, pero gracias a ciertas herramientas estadísticas que suministra la plataforma, la sección Todas aman fue una bomba, pero sobre todo no se dan una idea lo divertido que fue escribir sobre cada uno de ellos y que gustara tanto.
Me atrevo a decir, palabras más palabras menos, que con cualquiera de estos hombres podríamos sobrevivir un ataque zombi, naufragar en una isla desierta o soportar las consecuencias de un desastre natural.
Por primera y única vez en la historia de este blog, las invito a repasar en no más de tres a cinco líneas por qué estos doce hombres en pugna ocuparon un espacio en el barrio y en el corazón de tantas vecinitas. 

Importante: Presten atención al orden en el que aparecen. No es aleatorio, sino que corresponde a la mayor cantidad de vistas obtenidas en el blog.



James McAvoy

Sorpresa total. El post sobre el irlandés McAvoy fue el más leído de la sección Todas aman. Pueden o no estar de acuerdo, pueden indignarse, patalear y creer que hubo fraude, pero no. La vecinita y blogger no mienten. Hay algo de este muchacho que evidentemente nos vuelve locas a muchas. En o personal, soy fan de Wanted, espero la continuación de Split y les dejo envuelto con moño de regalo todo lo vinculado a los X-Men. Si quieren volver a leer sobre el hombre más leído en la historia de este blog, vayan ACÁ. 

Bruce Willis

Este es el post que leíste vos, tu novio, tu hermana, tu mamá, tu tía, tu abuela y tu vecina. Me atrevo a decir que no hay nadie en este mundo que no ame a Bruno. Y aunque los años pasen y podamos acostumbrarnos a otras caras en películas de acción, Willis es irremplazable. Es fuerte, es encantador, es músico, es tan duro de matar y tan fácil de amar. Le arrebataron el primer puesto sólo por tres puntos, pero es un ganador nato. Si quieren repasar por qué, vayan ACÁ.

Luke Evans

Tal como dijimos ACÁ, Luke Evans es el tapado de esta sección. En el vecinito, nos encanta descubrir nuevos talentos y Evans calificó como Drácula, como Mosquetero y como Gastón, uno de los mejores villanos del cine en la nueva versión de La Bella y la Bestia que muy pronto reseñaremos en el balance cinéfilo. Si la vecinita entregara premios, Evans se llevaría el de revelación masculina. No hay que perderlo de vista. Es una joya a cuidar. 

Jake Gyllenhaal

Cuando escribí sobre Jake Gyllenhaal creí que nadie lo conocía, que a nadie le gustaba, pero sí tenía claro que a mi me gustaba lo suficiente para escribir sobre su vida, sus aciertos cinéfilos y sus bodrios (que no son tantos). Resultó que el día previo al post, al anunciar que Gyllenhaal era el elegido, una procesión de vecinitas ardía en agradecimientos varios la decisión de haberlo incluido en la sección hot del blog. Gyllenhaal genera eso y un montón de cosas inconfesables. Hablar de él en cinco líneas es un crimen. Repasen ACÁ la versión completa de mi favorito y el de muchas vecinitas.


Robert Downey Jr.

Había que hablar de chicos malos. Antes de calzarse su traje de acero, este hombre supo enamorar a la triste Ally McBeal y a nosotras, claro. Robert Downey Jr. fue el quinto hombre más leído en la historia del blog, pero amado desde siempre, con todo su desborde, sus anteojos de colores y sus trajes brillantes. Y si nos canta de nuevo Every breath you take junto a Sting no hay cosa que no podamos perdonarle. Si quieren ver esa escena imperdible y leer sobre el hombre de acero, vuelvan ACÁ. 


Hugh Jackman


Que alguien me explique por qué Jackman nunca fue Bond, James Bond. Teniendo todo para hacerlo, en lugar de representar al famoso agente del servicio secreto de inteligencia británico, Jackman afiló las cuchillas y se convirtió en un superhéroe de Marvel. La vecinita prefirió rescatar una parte más amorosa y naif de su filmografía. ACÁ pueden repasar las elegidas. De Australia con amor.


George Clooney

Aunque ya casi no aparezca en la pantalla grande y se dedique a producir, dirigir y en sus ratos libres a denunciar a Trump, la carrera del gran George es tan única como él. Clooney fue el único en esta sección que tuvo ACÁ su carta de cumpleaños y fue protagonista de 10 buenas razones para ver Los Descendientes y otras 10 buenas razones para ver Un día muy especial. Que nos venda relojes, café en cápsulas o películas comprometidas. Clooney es carisma, elegancia y belleza. Por los siglos de los siglos. Amén. 


Ryan Gosling


Estoy segura que Gosling se la cree y tiene razón. Es lindo. Muy. Tanto que todo le queda bien. No hablemos de sus abdominales y de la escena genial de Dirty Dancing en Crazy stupid love. Hablemos de él en Diario de una pasión bajo la lluvia. Hablemos de su amor a primera vista en Blue Valentine.  Hablemos de su campera en Drive, de su rubio platinado en The place beyond the pines y este año, por si nos faltaba algo, lo vimos bailar tap y lo comprobamos: es perfecto. Hace bien en creersela. Lo perdonamos. ACÁ sólo pudimos hablar de su amor por su perrito adoptado de refugio y de la famosa escena con Emma Stone. Volveríamos a hablar siempre de Gosling. Es una de nuestras fuentes de inspiración favoritas.


Paul Rudd

El chico tierno y divertido del blog. El primero, el que inauguró esta sección. Quizá, hoy todas le debemos un poco a él. No estaríamos balanceando el Todas aman si no hubiera sido por Paul Rudd. 
Así que si quieren volver a leer cómo y con quién empezó toda esta historia vayan ACÁ.
Eternas gracias al bello Rudd.

Joaquin Phoenix

Su rareza, su labio partido, sus ojos azules. Nos gusta Phoenix. Sabemos que está roto y un poco loco, pero eso no invalida su lugar  bien merecido en el Todas aman.  Lo más curioso es que Phoenix no necesita fingir para ganarse su lugar. Ni siquiera aplica en los estereotipos. Es bajito, tiene panza, lejos está de ser atlético, no es el típico ganador, más bien, todo lo contrario. Y sin embargo, acá está. Si quieren repasar por qué se ganó un espacio en este blog, vayan ACÁ.

Jesse Eisenberg

Porque así como escribimos sobre la belleza insolente de Clooney, la rareza de Phoenix y la ternura de Rudd, también tenía que escribir sobre un feo lindo. Todas las vecinitas tenemos uno. Jesse Eisenberg es el elegido de este barrio y quien se encargó de cerrar la puerta de esta sección ACÁ.

Llegamos al final del primer balance de este 2017.
Espero les haya gustado y desde ya la vecinita recibe futuras sugerencias para ampliar en un futuro esta sección.

Nos reencontramos el viernes!

01 diciembre, 2017

Ya me acostumbraste


Al lector hay que darle todos los estímulos en la superficie y que él descubra el mar de fondo.
(Pedro Mairal, Noviembre 2017)


Porque hay costumbres que nunca deben perderse.
Ir a escuchar a Pedro Mairal es una de ellas.
A partir del martes empezamos a balancear.
Hoy, todavía, nos dura la alegría de volver a escuchar a uno de los escritores favoritos  de este barrio.

Nota: se agradece la colaboración fotográfica de una vecinita amiga del barrio.