24 febrero, 2017

El cine es un carnaval

Hace unos días, en una feria amiga, compré este cuadernito:


Estaba más contenta que perro ¿o debería decir gato? con dos colas, porque no sólo con mi compra pude colaborar con un grupo proteccionista, sino que ese cuadernito con el gatito cinéfilo en la tapa es para este barrio, para esta vecinita y es el cuaderno ideal para registrar todo el cine 2017. 
Con flamante compra gatuna y parte de la tarea hecha, los invito a repasar algunas cuestiones que hacen al evento cinéfilo del año:

PREMIOS OSCAR 2017


Hay un largo camino antes de llegar a la noche de los Oscar.
La cuestión arranca los primeros días del año con ciertos rumores de los nominados. Finalmente, el rumor se convierte en certeza una mañana, a mediados de enero, cuando el anuncio es oficial y se conocen los nominados. Ese día marca el inicio de la Temporada de Premios. Golden Globe, Screen Actors Guild (SAG) y Critic's Choice Awards hasta llegar a la cima de la montaña: los Oscar.
A esa altura del partido, la mayoría de las películas nominadas habrán llegado a la cartelera porteña. Otras no. A veces los tiempos fallan y siempre hay alguna que se estrena cuando nadie recuerda quien ganó qué estatuilla. Es como leer el diario de ayer. Algo se pierde. Sin embargo, si la película o el actor lo vale no nos importará sentirnos atemporales. Vamos a comprar ese diario viejo y la sumaremos a nuestra lista de películas post - Oscar.

Cada año, en cada entrega de los Oscar, hay alguna amiga del barrio o un director favorito. También siempre habrá algún actor encantador que ya hizo o hará su aparición en el Todas aman del vecinito. Habrá algún actor pura sangre, como los de antes, de esos a los que no se les discute su trayectoria (la boca se les haga a un lado, por favor), algún viejo aburrido, algún discurso político (este año más que nunca), alguna actriz horriblemente vestida y otra que parecerá una princesa de un cuento de hadas. Habrá discursos largos y cortos, habrá joyas, tacos muy altos y chistes que se perderán con el delay y la traducción lamentable que debemos soportar año a año quienes celebramos la fiesta del cine.

Llegó el momento de la verdad: las predicciones de la vecinita.
Qué gustó y qué no gustó en el barrio, cuál es la sobrevalorada, cuál es la que no llegamos a ver y la que veríamos una y mil veces más, cuál va a ganar todo o cuál se va a quedar sin nada...
Pasen y lean el veredicto de nuestras ternas favoritas!

Mejor vestuario

Animales fantásticos y dónde encontrarlos
La la Land
Jackie

Cuando se estrenó Animales fantásticos y dónde encontrarlos, los seguidores del mágico mundo de J.K.Rowling estábamos tan emocionados que no reparamos en el vestuario. Habría que volver a ver la película y prestar más atención a este detalle, pero en realidad creo que no es el punto porque Animales fantásticos existe para celebrar el regreso del mundo mágico y lo que vendrá. Eso es lo que importa. 

En La La Land el ojo se nos va solo. El uso del color en la película de Chazelle cumple una función narrativa. Se alternan escenas de colores fuertes con otras de color más apagado de acuerdo al humor de los personajes. A medida que la relación de los protagonistas madura, la gama de colores es más tranquila y se deja de lado los colores saturados del principio de la historia. Como sea, quiero en mi placard cada uno de los vestiditos que usa Emma Stone en La La Land. No pueden más de lindos!

No puedo hablar de Jackie, aunque me gustaría. Hablar de Jackie es sinónimo de buen gusto. Seguramente, el vestuario debe ser impecable. Lástima que es una de las pelis que no llegó todavía a estrenarse en la cartelera porteña. Habrá que esperar para ver.

Aliados
Florence Foster Jenkins

Marion Cotillard es de esas mujeres tan sofisticadas y elegantes que se ven bien hasta con una bata de seda de dormir que Marion se va a dará el lujo de arrastrar por la terraza, cuando finja besar a su marido para que sus vecinas chusmas vean el espectáculo en Aliados. 
Nos encantó el vestuario de la pareja y también la película de Zemeckis.

Finalmente, Meryl Streep en Florence Foster Jenkins no sólo tiene una voz espantosa, sino que todo lo que lleva puesto es de pésimo gusto, excepto el hombre que lleva al lado: Hugh Grant.
No hay mucho que pensar: mi voto es para La La Land.


Mejor canción
City of Stars

En la terna Mejor canción compite una de la película animada Moana, otra de mi amigo Justin Timberlake de otra animada, Trolls, una de una biografía de un periodista llamada Empty chair y finalmente dos canciones de La La Land. Una de ellas es The fools who dreams. La otra, City of Stars. Esta última no sólo es pegadiza sino que habla de esos sueños que todos tenemos y por los que luchamos a diario. Si tenemos en cuenta que las grandes canciones a lo largo de los años que ganaron un Oscar, seguramente City of Stars es una más del montón, nada destacable, pero sí funciona en el contexto de la historia y cada vez que el personaje de Ryan Gosling se sienta al piano y toca y canta la melodía. 
Mi voto va para City of Stars. 
Perdón, Justin. 

Mejor guión

Amo esta terna y sin embargo este año es un gran signo de interrogación. Compiten como Mejor Guión Original: La La Land, Manchester by the Sea, Hell or High Water, The lobster y 20th Century Women.
No vi las dos últimas pero sí Hell or High Water y si bien está correcta me pareció que está muy sobrevalorada. Por otra parte, mientras escribo este post les cuento que esta misma noche vamos a ver Manchester by the Sea. Ergo, todavía no puedo decir mucho al respecto.
Quedaría La La Land. Sin embargo, aunque no lo crean, para este barrio la fuerza de La La Land no está en el guión sino en la producción, en la dirección, en las actuaciones y en todos los rubros técnicos.  Por primera vez, el Mejor Guión será una incógnita y no tengo a quién votar.

Mejor Película animada

 Zootopia

ACÁ, en el balance cinéfilo 2016, ya les hablé de Zootopia. Viene arrasando con todos los premios previos a los del domingo, así que debería tener su Oscar asegurado. Ojalá así sea.
Ninguna de la terna puede ser mejor que las aventuras de la coneja policía y su amigo el zorro. Ninguna.

Mejor actor de reparto
Michael Shannon 
(Animales nocturnos)

Debería ser para Michael Shannon, el sheriff de pueblo que interviene y ayuda a encontrar a los responsables de la tragedia que le toca vivir al lindo Gyllenhall en Animales nocturnos, película perturbadora si las hay. 
No es el favorito en la terna así que vamos a tener que ver seguramente a Mahershala Ali alzarse con la estatuilla que debería tener Shannon entre sus manos.
Otra vez será.

Mejor Actor
Ryan Gosling (La La Land)
Casey Affleck (Manchester by the sea)
Denzel Washington (Fences)

Se que hago diferencia, pero en definitiva no tengo que rendir explicaciones de por qué incluyo en el collage de arriba sólo a 3 de los 5 nominados a Mejor Actor. La terna completa incluye a Andrew Garfield (el ex novio de Emma Stone) y también a Viggo Mortensen por la película Capitán fantástico. La verdad es que Viggo será muy simpático pero es un pésimo actor. En cuanto a Andrew, nos cae bien en el barrio pero protagoniza una película bélica dirigida por Mel Gibson, sólo por esas dos cosas no aplica esta vez para las predicciones del barrio. 
En cambio, Gosling fue adorable en La La Land. Dejando de lado su belleza (me cuesta mucho dejar este aspecto a un lado, sepanlo) su trabajo es hermoso, preciso y sentido. Suena ñoño, lo sé, pero su personaje es conmovedor. Y además de todo, cuando Gosling baila tap brilla más que el sol.  
Por otro lado está mi amigo, Denzel Washington. Él es la clase de actor pura sangre a la que me refería más arriba. Denzel está grande y nos aflige el paso del tiempo, pero eso no quita que nos encante siempre su trabajo. Básicamente porque le creemos TODO. Su película aún no fue estrenada en nuestro país así que no queda otra que esperar, pero seguro su nominación está más que merecida. (Este año vamos a hablar en el blog de nuestra peli favorita de Denzel. Estén atentos). 

Y por último, está el hermano menor de Ben Affleck que, de acuerdo a todos los pronósticos, es el favorito de la terna. Cuando ganó el Golden Globe le rindió una reverencia a su contrincante, Denzel Washington y sólo tuvo palabras de agradecimiento con tremendo actor. Haya sido sentido o no, poco importa. Sólo por reconocer que está nominado junto a un monstruo como Washington lo bancamos y se merece nuestro respeto. Por otro lado, Casey parece tener lo que le falta a su hermano Ben: talento. Es el chico malo de la flia, la oveja negra, el mejor amigo de Joaquin Phoenix, el que aceptó el papel de Manchester by the sea cuando su amigo y casi hermano, Matt Damon, decidió dar un paso al costado en el rol protagónico y ocupar la silla de productor debido a otros compromisos laborales y sugirió que Casey se pusiera al frente.
Es probable que Casey se lleve la estatuilla a su casa. 
Mi corazón está con Gosling, pero en unas horas podría cambiar de idea. Lo sabré cuando salga del cine.

Mejor Actriz
 Meryl Streep (Florence Foster Jenkins)
Emma Stone (La La Land)
Natalie Portman (Jackie)

Creo que no hace falta decir que mi voto y mi corazón están con ella, mi amiga, Emma Stone.
Si hay alguien que quiero que gane el domingo es Emma. ACÁ, en el post de La La Land, pueden repasar los motivos. Si hace unos años atrás ganó Jennifer Lawrence el Oscar a Mejor Actriz con mucho menos ¿cómo no lo va a ganar la Stone? Además, tiene que subir a abrazar a Leo Di Caprio que todavía no debe poder creer que hace un año atrás ganaba el Oscar mil veces negado.  
Incluimos en el collage a Meryl Streep sólo porque es una diosa multinominada a lo largo de los años. Ya ganó muchos y perdió otros, pero estamos seguras que va a entender que Emma merece  este año ocupar el podio de los ganadores.
Natalie Portman suele agobiarnos con su carita de sufrida, pero verla interpretar a un personaje tan fascinante como Jackie es una entrada al cine segura. Una vez más, no queda otra que esperar el estreno. 
En esta terna también participan Isabelle Huppert y Ruth Negga. Perdón chicas, pero mi voto está con Emma.

Mejor Director y Mejor Película

Estos premios van casi de la mano pero puede fallar. A veces, el Mejor Director no gana el premio con su película. Este año apuesto a que La La Land se lleve todo: Director y Película. 

Algunas consideraciones finales
  • Debí estar muy distraída cuando se estrenó Arrival (La llegada) y me perdí ver en la pantalla grande esta nueva película de un gran director como Denis Villeneuve (el mismo que hizo Prisioneros o la adaptación de El hombre duplicado). Además, mi amiga Amy Adams, según varios medios, fue una de las grandes olvidadas en esta entrega de los Oscar. Parece que merecía la pena ser nominada. Si Arrival gana algún premio de las 6 nominaciones que tiene hay una posibilidad del reestreno en las salas. Asi qLa única posibilidad de verla en pantalla grande es que gane algún Oscar. Tiene 6 nominaciones. No es poco. A lo mejor
  • En cada entrega de los Oscar hay una película más "chiquita", más indie o menos pretenciosa - como quieran llamarla - entre grandes tanques. Ese es el caso de Manchester by the sea. Tengo una mezcla de ganas y curiosidad por saber qué va a pasar con esta película.
  • Hay películas que no importa cuál sea el resultado del conteo de estatuillas. No vamos a pagar por ellas. Quizá, algún domingo aburrido, en alguna plataforma online y después de mucho tiempo nos enganchemos. Ésto pasa con Hidden Figures, Un camino a casa, Moonlight y ni siquiera cuento la bélica de Mel Gibson. En cambio, espero que llegue Fences. Denzel se merece que paguemos una entrada al cine.


  • Hell or High Water, esa película tan áspera, tan sepia y tan difícil de ver no merece semejante atención. Ni siquiera por la aparición del gran Jeff Bridges. En cambio, La La Land es LA película de esta temporada de premios. Viene arrasando con todo y es la firme candidata para la noche del domingo. Pase lo que pase con los premios, este barrio fue muy feliz con la película de Chazelle así que votamos por él, sus actores y todo su trabajo artístico. Pasado mañana se develará la incógnita.
Feliz finde largo, vecinitos!
Y feliz noche de los Oscar!


Como ya es habitual, el domingo el canal E! transmite la red carpet y luego la entrega se emite por TNT.

20 febrero, 2017

Cat power


- Los gatos no tenemos nombre.
- No? - dudó Coraline.
- No - corroboró el gato.
- Ustedes, las personas, tienen nombres porque no saben quiénes son. Nosotros sabemos quiénes somos, por eso no necesitamos nombres.

Coraline, Neil Gaiman


Este barrio se alimenta de libros, películas, series, té y gatos.
No necesariamente en ese orden, pero sí todas y cada una de ellas.
Hoy, 20 de Febrero, mi organizador de posteos dice que tengo que hablar de gatos, y a veces temo quedarme sin palabras, sin nada que decir de estos mini tigrecitos que acompañan nuestra vida.
Convivir con gatos es una fotografía constante porque, entre mil cosas adorables, adoptan poses extrañas que ya quisiéramos imitar, se emocionan con una lata de atún, una pluma, un ratoncito fluo, se acurrucan encima nuestro, nos dan calor en invierno, sus ojos delineados nada tienen que envidiarle a los de una geisha y nos regalan ese sonido único y universal: su ronroneo. Si tu gato ronronea y "amasa" encima tuyo, sabelo: eso es la felicidad y nada ni nadie podrá separarlos.
Si tienen gatos, van a saber de qué hablo. Y si no, nunca es tarde si adoptan de manera responsable y amorosa.
Hay muchos gatitos que esperan una familia que los quiera para siempre.

Dicen por ahí que hoy es el Día Internacional del Gato y el barrio no puede permanecer indiferente a semejante fecha. Por eso, hoy en este barrio celebramos con atún y pelitos en la ropa.

Feliz día, gatitas.
Gracias por hacer de mi vida una mejor vida.
Las amo.

17 febrero, 2017

Nothomb y la belleza japonesa


En cuanto a Fubuki, no era ni diablo ni Dios: era una japonesa.
No todas las niponas son guapas. Pero cuando alguna decide serlo, las demás ya pueden prepararse.
Todas las bellezas emocionan, pero la belleza japonesa resulta todavía más desgarradora.
En primer lugar porque esa tez de lis, esos ojos suaves, esa nariz de aletas inimitables, esos labios de contornos tan dibujados, esa complicada dulzura de los rasgos ya bastan para eclipsar los rostros más logrados.
En segundo lugar, porque sus modales las estilizan y las convierten en una obra de arte que va más allá de lo racional.
Y, por último - y sobre todo -, porque una belleza que ha sobrevivido a tantos corsés físicos y mentales, a tantas coacciones, abusos, absurdas prohibiciones, dogmas, asfixia, desolación, sadismo, conspiración de silencio y humillaciones, una belleza así constituye un milagro de heroísmo.

(Estupor y temblores, Amelie Nothomb)



Empezar el año literario en un lindo lugar, con la lluvia de verano de fondo, y una de tus escritoras favoritas.
Como dice Ricardo Siri "Liniers": la vida es buena.

Buen finde!

14 febrero, 2017

10 buenas razones para ver: Serendipity

Creo que tomamos nuestras propias decisiones pero el destino envía señales, según como las leamos somos felices o no.
(Serendipity)

Volvamos por un rato al modo navideño.
Sólo porque esta película lo vale.
Porque es el Día de los enamorados.
Porque no tiene vencimiento.
Porque estaba pendiente.
Y porque es Serendipity.

A Serendipity también se la conoce como Señales de amor pero su nombre original  y su significado al que haré referencia en el decálogo es demasiado perfecto como para arruinarlo con esa traducción del montón. 
Serendipity cuenta el encuentro casual entre Sara Thomas y Jonathan Trager en la víspera de Navidad. En medio de la locura pre navideña, los dos eligen el único par de guantes negros que queda disponible en el local. Hubiera sido fácil que el otro eligiera otro color de guantes, ir a otra tienda o un plan B de regalo, pero no sería Serendipity. Los protagonistas se ríen de la coincidencia, del destino y las señales y a pesar que cada uno de ellos está en pareja, conectan y pasan el resto del día juntos. Toman un helado, van a patinar y se hacen muchas preguntas hasta que Jonathan propone intercambiar teléfonos para seguir el contacto. Sara cree que si están destinados a encontrarse volverá a suceder. Sin embargo, ayudan al destino aunque de una manera extraña. Jonathan anota su nombre y su teléfono en un billete que rápidamente cambia de manos y se lo lleva el viento. Sara le anticipa que dejará sus datos en las primeras hojas del libro que tiene en la cartera (El amor en tiempos de cólera de García Marquez) y al día siguiente lo venderá en un puesto de usados. Volver a verse dependerá de una búsqueda del tesoro. Jonathan deberá encontrar el libro y Sara, el billete. 
Serendipity es así de ñoña y por eso sale en fecha especial.
Además, esta joya cinéfila abre una nueva temporada de una de las secciones "estrella" del barrio.
Pasen y lean!

10 buenas razones para ver
Serendipity
(también conocida como "la película del guante")

  1. John Cusack. Tiene que encabezar este decálogo porque Cusack es una institución ochentosa. Todavía me acuerdo cuando irrumpía en la habitación donde estaba Andrew McCarthy y Jacqueline Bisset en esa película llamada Class. Era uno más del montón, pero con encanto. Y supo esperar. Y nosotras también. Y llegó el día en que nos enamoramos de él en Alta fidelidad, Disparos sobre Broadway, Must love dogs y más que nunca, en Serendipity. Cusack no gana por su altura, su porte o sus ojos. Gana por su labia. Tiene un PhD en labia y dulzura y así se gana a Sara, diciéndole que ese momento con ella, en la pista de patinaje, encabeza su momento favorito en NY; dibuja una constelación en las pecas del brazo de Sara y le cuenta la leyenda romántica de Casiopea. Cada cosa que diga o haga Cusack puede parecer asquerosamente melosa, pero no lo es en el contexto de la película. Ahora, Cusack es un chico grande y algo botoxeado, pero en el pasado se ganó el primer puesto al hombre más dulce de la comedia romántica. Y siempre siempre le vamos a tener un cariño y amor especial. Serendipity es una buena muestra de ello.
  2. Aidan. ¿Se acuerdan de Aidan, el plan B de Carrie Bradshaw? En Serendipity es el novio de Sara. Se llama Lars y tiene una banda de música hindú. Lars es un poco ridículo y grasa, pero lo queremos tanto que hacemos la vista gorda y nos bancamos su proposición matrimonial con pétalos de rosa de fondo, sus velas, su música y ese anillo de compromiso que, como una señal del destino, no va en el dedo anular de Sara. Lo peor de todo es que Aidan vuelve a tener un contrincante fuerte del otro lado del ring y pierde. Again.
  3. Serendipity. Si buscan en el Diccionario de la Lengua Española encontrarán que existe la palabra Serendipia. Se refiere a un hallazgo afortunado e inesperado que se produce de manera accidental o casual. ¿No es una linda idea? Hagan la prueba en Google. Van a encontrar muchas imágenes y filtros con esta palabra y su significado. Creo que todos tenemos que vivir en esta vida un Serendipity, aunque no incluya a Cusack. 
  4. Navidad. Porque la película abunda en lucecitas de colores, nieve, regalos y el caos de la ciudad  que nunca duerme en plena víspera navideña. Serendipity forma parte del combo irresistible navideño de la vecinita.
  5. Nueva York. Porque es linda, fotogénica, inspiradora y motivadora, NY es una de las razones para ver esta película. La apertura transcurre en un local tan new yorker como Bloomingdales y la trompeta de Louis Armstrong nos introduce en la historia de Sara y Jonathan. ¿Hace falta algo más?
  6. Los amigos. A pesar de cierta resistencia al principio de la historia, la amiga de Sara y el amigo de Jonathan ayudan y se enganchan en la búsqueda del libro, el billete y todo lo que conduzca a los tórtolos a un happy end. Son esos amigos que, aunque al principio pongan el grito en el cielo colaboran para que todo llegue a buen puerto. Son AMIGOS.
  7. Referencia cinéfila. En Tienes un email, Kathleen Kelly le preguntaba a Joe Fox qué tienen los hombres con la película El Padrino. F-O-X respondía que El Padrino es la suma de toda la sabiduría y la respuesta a toda pregunta. En Serendipity, Jonathan compara a su novia, Halley, con Sara a través de la referencia cinéfila de la película de Francis Ford Coppola. Cusack dice de su novia: Halley es como El Padrino 2. Increíble. Quizá, hasta mejor que El Padrino 1. Pero no importa cuánto te guste la 2, todavía tenés que ver la 1 para entender y apreciar la 2. Kathleen Kelly tenía razón. Los hombres tienen algo con El Padrino. Al menos, los hombres de las comedias románticas.
  8. La novia de Cusack. ¿Será coincidencia? No lo creo en una película que viene a machacarnos tanto sobre el destino. En Serendipity, Halley es la novia fina y divina de Jonathan. Ella, como Aidan, también trabajó en Sex and the City. Fue la novia de Mr. Big. Osea, en Serendipity trabaja el ex de Carrie y la ex de Mr. Big. El mundo es un pañuelo. Y si no fuera porque queremos que Jonathan se quede con Sara, amaríamos a Halley porque es amorosa. Será en otra oportunidad porque nuestro corazón está con Sara.
  9. La vida es caos. Esta película tiene escenas increíbles y diálogos mejores. Uno de ellos sucede cuando Sara viaja con su amiga a NY y busca a Jonathan en cada rincón de la ciudad. Su amiga, un poco enojada y más preocupada, le dice a Sara: Es un hermoso pensamiento la idea de que toda la vida es parte de un plan maestro diseñado para guiarnos a nuestra alma gemela. Pero si es verdad, ¿para qué sirve vivir o tomar decisiones? ¿Para qué salir de la cama cada mañana? Lo hacemos para cometer errores. Errores como este viaje y si eres lista, aprendes de tus errores y te das cuenta que la vida no es una obra de teatro con instrucciones para los actores. La vida es caos. Cuánta razón. Por más que ensayemos qué decir o qué hacer ante determinadas situaciones, la vida es sorpresa. Todo el tiempo.
  10. Destino. Sin espoilear el final, hay una escena en la que las cosas no salieron como Jonathan esperaba y su amigo, periodista del Times, le escribe a modo de chiste su necrológica: Mi amigo, Jonathan Traguer, vivió aferrado a la creencia de que la vida no es sólo una serie de accidentes o coincidencias sin sentido. Es más bien, una colección de hechos que culminan en un exquisito plan divino. Al final, concluyó que para estar en armonía con el universo debemos poseer una fe inmensa en lo que los antiguos llamaban "fatum", lo que hoy definimos como "destino". Jonathan lee su falsa necrológica y sonríe. Sabe que sus actos tuvieron consecuencias no deseadas, pero aprendió del destino y sus señales. 
Y este cuento de hadas viene a decirnos, con nieve o sin ella, con guantes, billetes y libros que NUNCA dejemos de atender a las señales que nos pone el destino por delante.
Y esta vecinita no puede estar más de acuerdo.
Ojalá el destino nos sorprenda con un hermoso Serendipity!


Serendipity es una película del año 2001 y fue dirigida por Peter Chelsom.

10 febrero, 2017

La casita de UP


Desconfíen de aquel que dice que ciertas cosas sólo pasan en las películas.
Quizá no toque a nuestra puerta Jude Law como en El Descanso ni tengamos una tiendita adorable como la de Kattleen Kelly en Tienes un email, pero eso no quita que podamos ir por la vida con una mirada cinéfila.

El año pasado hablé ACÁ del hermoso soundtrack de UP, una aventura en altura. Lo que no tenía previsto era que una vecinita amiga del barrio encontrara la casa que me trajera de nuevo al blog la aventura del viejito de UP.

Esta casa, atrapada entre dos monstruosos edificios, existe.
Quisiera saber si sus dueños planean sacar los globos de helio por las ventanas y salir volando, bien alto y lejos, a cumplir un sueño postergado.

En este barrio la vida se ve en modo cinéfilo.
Puede que Jude Law no se enamore locamente de mi en una cabaña inglesa ni tampoco vendrá Joe Fox a sabotear mi negocio, pero soy una convencida que a veces la vida se parece demasiado al cine.
Desconfíen de aquellos que les digan lo contrario.
En otras palabras, desconfíen de la gente que vive sin magia.



Nota: la vecinita agradece amorosamente la mirada cinéfila de la autora de la foto de la casita de UP en Buenos Aires. 
Porque, aunque suene un poco a slogan del GCBA, al vecinito de enfrente lo hacemos entre todos. 

Buen finde!

07 febrero, 2017

La vida es sueño


El mundo se divide entre la gente que ama y la que detesta los musicales.
Me atrevo a decir que ésto no pasa con otros géneros.
Les puede gustar más o menos el terror, el western, la ciencia ficción, pero el musical lleva - ante todo y para muchos - las de perder sólo por el hecho que en el medio de una historia un personaje clave el freno de mano, cambie de registro y empiece a cantar.
Unos minutos antes, ese mismo que canta y baila mantenía un diálogo "normal" y de repente lo acompaña un coro y hasta un staff de bailarines.
De eso se trata el musical, vecinitos.
No intenten buscar una explicación.
Les diría que si están del lado del mundo que detesta el género, se ahorren la plata, el momento o en el peor de los casos, el disgusto.
Pero no puedo decirles eso de La La Land.
Y no es porque está Gosling y Stone que - es cierto - no pueden más de lindos.
Sino porque se van a enamorar.
Porque está ganando todo en la temporada de premios.
Y porque es LA favorita de los Oscar.
Así que, acá estoy.
Tratando de decirles que dejen los prejuicios a un lado.
Que lean este post.
Que se hagan amigos del género, aunque sea por un par de horas en el cine con aire acondicionado.
La La Land no sólo vale cada peso de la entrada sino que cuando vean bailar tap a Gosling se van a olvidar que odian los musicales.
Pasen y lean la crítica de la vecinita de una de las mejores películas del año.


El prólogo de La La Land es un embotellamiento. El director intenta mostrarnos a gente alterada en caravana pero nos cuesta creerle porque es un día radiante en Los Ángeles, "la ciudad de los sueños", y entre toda esa multitud está Emma Stone, Ryan Gosling y muchos desconocidos que prefieren matar el tiempo cantando y bailando. Ese plano secuencia inicial, brillante y prometedor, se quiebra con los bocinazos y ese primer encuentro no muy amable entre Mia (Emma Stone) y Sebastian (Ryan Gosling). Mia quiere ser actriz y trabaja en una cafetería dentro de los estudios Warner. Cada vez que alguna figurita conocida aparece en el café, Mia se paraliza y sueña estar en sus zapatos. Mientras tanto, en sus ratos libres y no tan libres se escapa del trabajo para audicionar en cuanto casting se le presenta. Sebastian es pianista, y mientras pierde el tiempo en un restaurant tocando a desgano la música que no le gusta sueña tener su propio local de jazz y mantener vivo a un género que, según sus palabras, agoniza.
Después del encuentro poco feliz en el embotellamiento, la vida seguirá cruzando a Mia y a Sebastian y la tercera será la vencida: la pareja va a enamorarse un atardecer, con la panorámica de la ciudad de fondo, mientras imitan a Fred Aistaire y Ginger Rogers.
Es claro que Gosling y Stone no son bailarines pero hacen lo suyo con gracia, y aunque están sincronizados no están perfectos y justamente esa distinción los embellece. Lo mismo pasa cada vez que cantan. Son delicados y están tan bien filmados que funciona. Bailan tap en plano secuencia, se ríen, son hermosos y encantadores. Todo es brillante y luminoso como en el Hollywood clásico. No hay forma que no entremos como un caballo.


Después de los encuentros y desencuentros, típicos clishés de las comedias clásicas, surge el romance y la película de Damien Chazelle es puro amor. Mia y Sebastian se enamoran y se impulsan mutuamente a perseguir sus sueños, porque La La Land también se trata de eso, de pelear por lo que queremos alcanzar y no conformarnos con la cafetería de Mia ni el restaurant donde Sebastian toca la música que quiere el dueño.

La La Land es técnicamente perfecta, elegante, sensible. Hay referencias explícitas a clásicos del cine como Un americano en París, Bailando bajo la lluvia y planos que homenajean escenas tan lindas como aquella de Audrey Hepburn con los globos en Funny Face, entre otras.
La belleza de La La Land no sólo reside en los protagonistas sino en esos murales pintados, en las luces de neón, en el vestuario saturado de colores brillantes, en las luces de los faroles y el proyector de un cine que termina cerrado. Es pura nostalgia sólo apta para pantalla grande.

La química entre Gosling - Stone es imbatible. Los vemos en la pantalla y lo único que  queremos es que sigan haciendo películas juntos.
Emma Stone es tan luminosa como sus vestiditos. Es fresca y pispireta. Amamos su espontaneidad cuando se ríe en el medio de una canción porque creemos que así es ella: natural y auténtica. Es amiga del barrio y ya volveremos sobre este tema en otro post.
Vecinitas, si a alguna de ustedes no les gustaba Ryan Gosling, hasta acá llegó. Lo dejo por escrito hoy, 7 de febrero de 2017. En cuanto vean a Gosling sentado al piano, con ese mechón de pelo rubio que le cae en esa cara de cachorro mojado y, como dije al principio, lo vean bailar tap, van a amarlo por los siglos de los siglos. Su interpretación es hermosa y merece seguir sumando a su colección estatuillas doradas de premios.

   
Dicho ésto, me divierte leer los comentarios que dicen que La La Land está inflada, que no es para tanto, que está - literalmente - cantado que se llevará el Oscar a la Mejor Película y muchos más.
En el vecinito no nos importan los números ni que ladren. Nos importan las historias bien contadas y La La Land es eso y mucho más.
Podrá ser la más odiada y la más amada de esta temporada, pero también es un relato melancólico de dos opuestos que se enamoran, se ayudan y siguen su camino.
Un camino agridulce pero multipremiado.
Ustedes eligen de qué lado están.

Y ahora, por favor, háganme caso y sean testigos de 2 minutos y 12 segundos de felicidad.



La La Land lleva 17 estatuillas ganadas desde el inicio de la temporada de premios, entre los SAG, Golden Globe, Critic's Choice, el Festival de Venecia y llegan a los Oscar con 14 nominaciones en las categorías principales (Mejor Guión, Mejor Actor, Mejor Actriz, Mejor Director, Mejor Canción, Mejor Banda de Sonido, Mejor Diseño de Producción, Mejor Edición de Sonido, Mejor Fotografía y muchos más). 

Van por todo.

Continuará en el post del Prode de los Oscar...

03 febrero, 2017

¿Arrancamos?


La mamá y su hija llevaban alimentos y algunos artículos de limpieza en el changuito del supermercado cuando las crucé en la sección de artículos escolares. La nena no podía decidir cuál sería la cartuchera indicada de toda la oferta disponible en la góndola. Bien alto estaban las carpetas de tres ganchos. Debajo, las de dibujo. Frente a ellas, una hilera interminable de lapiceras, lápices, resaltadores, gomas de borrar y lo necesario para llenar la cartuchera finalmente elegida. 
Todos pasamos por eso y no conozco a nadie que no le haya gustado. La sensación de estreno. El olor a nuevo. Los lápices con punta y las lapiceras con tinta. Cuadernos rayados, cuadriculados y lisos y miles de páginas por delante.
Así está hoy el vecinito.
De estreno.
Ya no tengo cuaderno de comunicaciones pero sí un blog que este año cumple ¡10 años! y por suerte, todavía hay muchos temas que vale la pena perpetuar en la gran nube bloguera.
Mientras preparo el cuaderno y los próximos temas a tratar en el vecinito, es el momento ideal para pasar algunos avisos parroquiales.

La idea es seguir posteando los martes y los viernes, excepto alguna fecha especial. Las secciones más "hot" como 10 buenas razones, Todas aman, Series y Cine se mantendrán, sumaré nuevas y otras serán dadas de baja. Para los que se cuelguen, seguirá disponible el resumen mensual, incorporaré una reseña fija sobre un lugar o un paseo nuevo mensual y algunas otras ideas que llegaron con la ola de calor.  

Bienvenidos a un nuevo año bloguero junto a la vecinita!
Es un gusto volver a estar en el barrio.


No se metan con Justin Timberlake. Es un amigo del barrio.
Sí, volví. Más teen que nunca.

28 diciembre, 2016

Los tres últimos rounds


La pelea está por terminar.
Quedan tres rounds y todavía estoy de pie.
De un lado del ring, el año bisiesto.
De este lado, la vecinita de enfrente.
De lejos escucho voces, apuestas, gritos.
De cerca, consejos, cuidados y palabras de aliento.
Aprendí a pararme, aunque las piernas temblaran.
Aprendí a tolerar los golpes, pero también aprendí a devolverlos.
Y cuando suena la campana entiendo que no siempre gana el título el que tiene el mejor coach, el mejor training o el mejor esponsor, sino aquel que aprende a levantarse cuando nos dan por K.O.

2016 dio pelea.
Me llevó al ring. Más de una vez.
Pero no pudo.
El 2017 está ahí, a la vuelta.
Y mientras lo espero, defiendo mi título, mi barrio, mi espacio, mi lugar en el mundo.
86 posteos dan cuenta de la verborragia, el amor, las ganas y el entusiasmo que ni el año bisiesto pudo quitarme.

Nunca nunca te rindas

En 2016 celebré TANABATA, volví a tomar el té en la taza de mi nona, les abrí mi mundo chik-lit, volví a leer a Pedro Mairal y a escuchar a Kevin Johansen. Pinté mandalas, escribí sobre las ilustraciones mágicas de Beatrix Potter y sus animalitos del bosque y viví un milagro inesperado por las callecitas de BA. Leí, fui al cine, estudié, festejamos juntos los 9 años blogueros, disfruté del reinado del escorpión, reté a duelo a Carrie Bradshaw y a Hannah Horvath,  y, como cada año, festejé a la distancia el día de la marmota. También hubo espacio suficiente para el clásico prode de los Oscar y las apostillas del día D.
Encontré 10 buenas razones para llorar con Tom Hanks y Wilson en Náufrago o cómo sobrevivir en La Terminal con Victor Navroski. Justifiqué por qué la creme broulé nunca será gelatina en La boda de mi mejor amigo, encaré la misión de escribir sólo 10 buenas razones para ver mi película cabecera, Tienes un e-mail y otras 10 para odiar a jefas como las de Secretaria ejecutiva o El diablo viste Prada. 
Stranger things, Orange is the new black y Girls se ganaron mi corazón y volví a ver Laberinto para despedirme del gran David Bowie. Hice el esfuerzo sobrehumano de volver a ver a gente fea como Ryan Gosling, Hugh Jackman, Joaquin Phoenix, Edward Norton, George Clooney y Robert Downey Jr. para poder incluirlos en la sección del baboseo y sí, hubo balances seriales, literarios y cinéfilos.

Y ésto fue sólo una selección.
Se termina el año y el blog se toma un merecido descanso.
Gracias por leer, por estar, por los mails, por las visitas, por cada vez que recomiendan leer a la vecinita.
Soy feliz cuando me cuentan que algún post los motivó a repasar una película, un libro, una serie. Cuando me preguntan dónde comprar tal o cual cosa o cuando me dicen que los emocionan las mismas cosas que a la dueña de este barrio.
Sí, fue un año que dio pelea pero defendí mi título rodeada de vecinitos que esperaban del otro lado un balance, una recomendación o simplemente una canción.
Gracias por estar ahí.
SIEMPRE.

Muy feliz 2017!
Los quiere,

La vecinita.

23 diciembre, 2016

Merry Gosling Christmas


Hoy nos tomamos un respiro sólo para desearles una hermosa Nochebuena y Feliz Navidad.
Nos reencontramos el martes para cerrar el año.

20 diciembre, 2016

Balance cinéfilo 2016: Parte II y final

Bienvenidos a la segunda parte cinéfila.
Sépanlo: es un fuego.
Están avisados.

Nada es lo que parece 2
Director: Jon Chu

Nada es lo que parece 2 no perdió la magia. El secreto del éxito es un cast canchero con buena química, acción, persecuciones, nuevos trucos de magia y un despliegue visual que ayuda y nos recuerda a la saga de ladrones de casinos de Soderbergh.
El cuarteto de magos conocido como Los 4 Jinetes (hay un reemplazo femenino) vuelve a la acción para desenmascarar a un magnate del software, pero algo sale mal y terminan secuestrados y luego intentando zafar por las calles de una cosmopolita ciudad asiática. Suena tirado de los pelos, lo sé, pero confíen. Es pura diversión.
Además del reemplazo femenino, la secuela de los 4 jinetes incluye un nuevo villano: Daniel Radcliffe - amigo de este barrio - que aprovecha cada envión cinéfilo para despegarse de a poquito de Harry Potter. Ya sabemos que Radcliffe no es brillante, pero este barrio se niega a criticarlo.
Además, como novedad, esta segunda parte profundiza en la vida de Rhodes, el agente del FBI. Las fans de Mark Ruffalo, agradecidas. 
Nada es lo que parece 2 redobla la apuesta original, sale airosa, incluye momentos pochocleros y disfrutables como la escena del robo del chip o el truco de la lluvia.
Mucho color, ilusionismo y sí, también Jesse Eisenberg, debilidad ya declarada de la vecinita.

Mi papá es un gato
Director: Barry Sonnenfeld

Hay un gato en mi cuerpo que viene a enseñarme que hay más humanidad, nobleza y lealtad en un felino (estoy convencida) que en un ser humano. Ese será el mensaje final que el millonario workaholic Tom Grant deberá aprender. Hasta que lo experimente en carne propia, su misión en la vida parece ser tan pobre como construir el edificio más alto de Estados Unidos. En su casa, lo espera una esposa divina y amorosa como Jennifer Garner y una hija que ya ni siquiera le exige atención a su padre tan ocupado. La niña rica con tristeza sólo le pide un gato para su cumpleaños para mimar y atender. Y allá va el padre rico, a un pet digno de una película de Harry Potter. Además de ser el paraíso para cualquier cat-lover, la tienda tiene algo parecido a esos negocios del Callejón Diagon (sólo para entendidos del mundo potteriano). Detrás del mostrador está Félix (Christopher Walken), un hombre tan excéntrico como su tienda que no sólo le da el gato para su hija sino también una advertencia misteriosa que el empresario decide ignorar, hasta que la desgracia ocurre y Grant sufre un accidente que lo deja en coma. Por esas cosas mágicas del cine, quedará atrapado en el cuerpo del gato. Las aventuras felinas dejarán lecciones que ayudarán al protagonista a repensar su escala de valores. 
No le pidan demasiado a Mi papá es un gato. Se trata de una comedia familiar sólo apta para niños o para cat-lovers. De hecho, éste último motivo me llevó al cine.

Nota: Imperdible la escena del pet donde los gatos famosos de las redes sociales hacen un cameo, entre ellos pudimos ver a Nala, Waffle, Lil Bub y a Hamilton, the hipster cat.

Cafe Society
Director: Woody Allen

Ya hablé ACÁ de la peli anual de Woody Allen.
Es un sueño.
Romance puro y del bueno.
Tal como dije en el post alusivo, en algún momento volveré a Cafe Society y habrá 10 buenas razones para volver a verla.
Hoy y siempre.

Gilda, no me arrepiento de este amor
Directora: Lorena Muñoz

Hay algo potente en Gilda, no me arrepiento de este amor, la biopic argentina de Lorena Muñoz. Se nota desde el inicio, cuando la cámara nos muestra ese coche fúnebre que lleva a Miriam Bianchi, más conocida como Gilda. Afuera llueve y una multitud desconsolada se despide de su ídola y santa popular. Con un tono melanco, la directora se mete en su intimidad, en la transformación de Miriam, esa maestra jardinera y madre que decidió romper su cotidianeidad y retomar su sueño adolescente de convertirse en cantante.  El cambio no sólo se ve en el escenario sino también de las puertas para adentro, en su casa, con un marido que rechaza el lento pero creciente ascenso de su esposa en el mundo de la cumbia, su madre que la apoya sólo cuando su hija ya es la abanderada de la bailanta y sus hijos que se acostumbran a esa mamá que vuelve tarde a casa, después de hacer bailar y cantar a una multitud. 
La película va del tono gris al color, del rechazo inicial de Gilda en el ambiente cumbiero a la consagración, del desierto club de barrio al estadio donde no cabe ni un alfiler.
Gilda es una gran película más allá del fenómeno. Se puede ver y disfrutar, aún cuando no comulguen con el género musical. Además del buen ojo de la directora, la responsable del éxito detrás del mito nac y pop es la "monita" Natalia Oreiro. La película no sería la misma ni tendría la misma intensidad sin la cantante uruguaya que reversiona un hit detrás de otro. Les puede gustar más o menos, pero Oreiro irradia carisma. Mueve con gracia la cadera y con todos los mohínes y los yeites propios de la cantante nos invita a olvidarnos del resto del mundo por un par de horas y cantar todos esos estribillos de corazones valientes o noches vacías. 
Un acierto del 2016.

Inferno
Director: Ron Howard
Inferno quiere impresionarnos.
Quiere apabullarnos con sus panorámicas de Florencia, Venecia y Estambul.
Quiere invitarnos a la búsqueda del tesoro, a develar el misterio, a recorrer pasadizos secretos, símbolos y teorías. Cada pista lleva a una deducción que conduce a uno de esos sitios históricos donde habrá otra pista y así hasta resolver el enigma. Ya lo vimos en El código Da Vinci, en Ángeles y Demonios y con Inferno se cierra la trilogía de películas basadas en las novelas de Dan Brown.
Tom Hanks vuelve a ser el profesor Langdon, ese héroe académico que apela a sus conocimientos teóricos y literarios para - en esta oportunidad - salvar a la humanidad de las intenciones de un científico que, obsesionado con la superpoblación, crea un virus para generar una epidemia y así eliminar a unos cuantos. La coequiper femenina será la Dra. Sienna Brooks (Felicity Jones) que acompaña a Langdon hasta cierto punto en la misión.
No es necesario haber visto a sus antecesoras para seguir la trama de Inferno, pero sí es preciso cierto interés en la saga o bien - como en mi caso - oficiar de compañera de la fan más fan de Tom Hanks, aunque la película sea olvidable.

El bebé de Bridget Jones
Director: Sharon Maguire

Gracias Sharon Maguire por devolvernos a nuestra antiheroína favorita. Te perdonamos el faltazo en la segunda parte y te recibimos con los brazos abiertos en esta tercera entrega, porque con ella recuperaste la magia inicial de aquel Diario de Bridget Jones. Porque Miss Jones podrá tener una nueva cara botoxeada, podrá haber perdido varios kilos y dejar de tapar angustias con cigarrillos, pero es nuestra Bridget de siempre.
La directora original, Sharon Maguire, conoce los hilos de su criatura y además, le juega a favor su amistad con Helen Fielding, la escritora del libro en el que se basó la película. Y por si fuera poco, tuvo una compañera de lujo en la escritura del guión: la actriz Emma Thompson, quien también tiene un papel secundario muy divertido.
Bridget cumplió 43 y está de nuevo sola, pero ya no canta All by myself. La nueva Bridget baila hip hop arriba de la cama y no le importa si el vino blanco de su copa se derrama a puro salto. Con los años, nuestra amiga logró cierta estabilidad laboral como productora de televisión, está más flaca, ya no tiene un jefe amante canalla y encantador como Cleaver y su nueva amiga soltera es la conductora del programa que produce. El resto del clan original aparece, pero están casados, noviando y con hijos. En un festival, Jones conocerá a Jack y pasarán una noche hermosa; pero a los pocos días también tendrá un reencuentro apasionado con Darcy. El resultado será un embarazo y la pregunta del millón es ¿quién es el padre de la criatura? Hay muchísimas escenas graciosas. Bridget se luce y a esa altura ya nadie se acuerda de su nueva cara.
La química entre Colin Firth y Renée Zellweger sigue intacta. Por otro lado, amamos a Jack - el nuevo galán en discordia - desde la época de Grey's Anatomy, sólo que lo habíamos olvidado. Para que vean que no les miento, antes que existiera la sección Todas aman ya había post sobre él ACÁ.
El bebé de Bridget Jones fue un regreso con toda la gloria y nos hizo llorar mucho.
De risa.

Animales fantásticos y dónde encontrarlos
Director: David Yates


Uno de los libros de estudio de Harry Potter en Hogwarts era la enciclopedia Animales fantásticos y dónde encontrarlos. Allí, se detallaban las distintas criaturas mágicas y su nivel de peligrosidad. J.K.Rowling vuelve al mundo mágico para contar la historia de Newt Scamander, el zoologo y autor de dicha enciclopedia y sus aventuras durante su primer viaje a NY, cuyo propósito es liberar y devolver a su hábitat a un ave del mundo mágico. En su valija, lleva un mundo de animales fantásticos que él supo cuidar y preservar y es ahí cuando los anteojitos 3D vienen muy bien.
Scamander, como Potter, se meterá en más de un problema con muggles (no-magos para los que no manejan la terminología potteriana) y con los magos camuflados en las calles de NY. Además de liberar a la criatura fantástica, Newt deberá frenar a una oscura entidad mágica que lleva a la destrucción de la ciudad. No está solo en la misión. Lo acompañarán las hermanas brujas que trabajan en el Ministerio y Jacob, un gran personaje sin magia que estuvo en el lugar justo en el momento equivocado. O mejor dicho, en el mejor momento. 
Puede que falte información sobre el protagonista, pero no se olviden que es sólo el comienzo de una nueva franquicia. Rowling ya anticipó que la idea es producir 5 películas más de Animales fántasticos. 
La vecinita, como tantos seguidores del mundo potteriano, no pudo disimular su sonrisa durante toda la película ni la emoción de volver a escuchar el tema de apertura y el logo oscuro que anticipa una revuelta al mundo mágico. 
David Yates, el director responsable  de las últimas cuatro películas de Potter, también estuvo a cargo de esta primera parte de la nueva saga y tuvo a la mismísima Rowling como responsable del guión. Es por eso que Animales fantásticos conserva la misma esencia potteriana, la misma estética y la misma fascinación para todos nosotros, muggles fervientes, que esperamos una próxima aventura.  

Sully
Director: Clint Eastwood

En enero de 2009 el Capitán Chesley "Sully" Sullenberger aterrizó de emergencia, en pleno Río Hudson, un jet que había perdido ambas turbinas a causa del impacto de una bandada de pájaros, a minutos apenas de haber despegado.  Había 155 pasajeros.  No se perdió ninguna vida y Sully se convirtió en "el héroe del Hudson". Su cara aparece en las miles de pantallas de Times Square, la gente lo para por la calle, quiere sacarse selfies con él, lo entrevistan periodistas serios y lo invitan a él y a su compañero y Primer Oficial a un reconocido late show norteamericano. Por fuera, todo parece brillar pero la procesión va por dentro. Sully sufre pesadillas y hasta se permite el beneficio de la duda en su accionar. Además, tanto a él como a su compañero les cuesta pensarse como héroes, son gente de perfil bajo, con muchos años de experiencia en su trabajo que sólo quieren cumplir con lo suyo y volver a casa con sus familias. Pero no será tan fácil. Porque si bien Sully reconstruye la proeza del capitán y compañero de tripulación, el eje de la película es el juicio interno que deben transitar por haber apelado en el momento crítico a una cuestión más intuitiva que a lo que dicen los manuales y reglamentos que impone el sistema, léase abogados de la aerolínea, compañía de seguros y demás autoridades de seguridad aeronaútica.
Hanks, canoso y con bigote, abandona todas sus señas particulares y tartamudeos y se come la película. Una vez más. 
Seguramente, durante 2017, vamos a ver seguido a Hanks en la temporada de premios. Se rumorea que compite por el Oscar a Mejor Actor. Y estaría muy bien que lo gane.
Aaron Eckhart acompaña de manera brillante.
Esta vez me tengo que sacar el sombrero ante el Sr. Director, Clint Eastwood. 
Noventa minutos que se pasan, literalmente, volando.

Animales nocturnos
Director: Tom Ford


No debería empezar así pero es necesario poner los puntos desde el principio: Tom Ford es diseñador de modas. Hace algunos años salvó de la quiebra a Gucci y fue director creativo de YSL. Hoy Ford es su propia marca. Muchas celebrities llevan "un Tom Ford" en la red carpet y el traje les sienta bien, no hay arrugas ni defectos. Todo parece estar fríamente calculado. Lo mismo pasa con sus películas. En 2009 fue el director de A single man, una película tan regia como un capítulo de Mad Men. Visualmente hermosa, prolija, fría y fashion. En Animales nocturnos, su segunda experiencia, repite el modus operandis. Y es que Ford podrá afear a fuerza de sangre y golpes la cara del protagonista, pero si miramos más allá, el "afeado" lleva una camisa de un corte perfecto y un reloj impresionante que brilla al sol en el medio del desierto. Por otra parte, no importa cuan triste y consternada esté la protagonista, siempre estará arriba de unos stilettos y con la manicure hecha. Sí, somos frívolas también y nos encanta ver estos detalles.
Dejando el hedonismo a un lado, Animales nocturnos es una historia violenta y angustiante. Olvídense del diseño, de las camisas y los labios rojos. La película nos muestra la vida de Susan (mi amiga, Amy Adams) una galerista de arte en evidente crisis matrimonial, sin demasiada emoción, hasta que recibe un manuscrito de una novela escrita por Edward, su ex marido (Jack Gyllenhaal) a quien dejó hace veinte años. Edward retoma el contacto, le dedica su novela a su ex mujer y le pide su opinión. Ella no sólo lee la novela sino que la sufre, la vive en carne propia y la lleva a recordar su vínculo con Edward. A partir de la lectura de Susan, la película es una ficción dentro de otra. Por un lado, lo que vive Susan y por el otro, la historia de la novela que incluye un crimen violento. No voy a revelar detalle pero es lo suficientemente angustiante y la que se lleva la mayor parte de la película. 
Amy Adams está tan linda pero tan modo freezer que da miedo. Jack Gyllenhaal, ese hombre al que le debo su merecido lugar en el Todas aman, está tan lindo como siempre. Aún cuando Ford se empeñe en ensuciarlo.   
Animales nocturnos es perturbadora pero tiene un gran final. Sólo hay que atreverse a llegar a él.


Eso es todo, vecinitos!
Gracias por haber llegado hasta acá.
A pesar del trabajo que conlleva, el balance cinéfilo es un clásico que me resisto a abandonar y me encanta compartirlo con ustedes.

Nos reencontramos el año que viene con más películas!